¿Cómo salir del cansancio, tedio y aburrimiento que genera el mismo problema que ya conocemos?

El tener una mente vigorosa o fuerte no es suficiente, lo que es necesario hacer es utilizarla debidamente. Esa es la cuestión. En estos difíciles tiempos, nuestra profesión de formadores viales vive en un continuo estado de estrés, presión, agotamiento e insatisfacción por el continuo acoso de prensas mercenarias irracionales habidas de publicar toda la basura que encuentren o perciben para convertirse en estrellas de las noticias extravagantes y perversas, más aún si están pagadas por gente mafiosa oculta en el anonimato y la cobardía. Que operan de la forma aquella: <El aldeano tiró la piedra y escondió la mano>. Me refiero a los “sin nombre”, los “escondiditos de Cartagena”, que operan en las tinieblas y que tienen bastante que rascar y, que pronto saldrán a la palestra sus interioridades, SUCIEDADES y acciones deshonestas.

Estamos inmersos en una carrera belicosa que sabemos donde comienza  pero no donde termina; ni siquiera podemos distinguir la línea de llegada ni las posadas donde abastecernos de agua y viandas  y, reponermos antes de reanudar la marcha. Tanto repetimos estas conductas  que nos acostumbramos a ellas, y no pensamos ni paramos  a ver  qué nos sucede  ni hacia a dónde vamos dirigiendo nuestros pasos. Este sistema, sin darnos cuenta, toma el control de nuestras emociones y nuestros pensamientos.

Para salir de este agotamiento necesitamos saber y descubrir  realmente qué es lo que nos interesa e importa. Determinar nuestro presente  y proyectar nuestro futuro alejados de estas contaminaciones tóxicas que pretenden introducir “algunoscodiciosos e interesados de nuestro sector que solo buscan su provecho y beneficio personal.

Una reflexión profunda y una mirada hacia nuestro interior, una reorganización de nuestros objetivos, un cambio de hábitos  y un orden en nuestras emociones, nos permitirán salir del estrés y agotamiento que estamos inmersos. Todos necesitamos un mínimo básico de tensión, pero cuando esta se produce en demasía o abundancia, nos lleva al agotamiento.

Alguien dijo que. <<La vida es como las cuerdas de un violín; para que produzcan sonido deben estar tensadas  en su punto justo, porque si están muy flojas no suenan, pero si se tensan demasiado rompen>>.

Dicen que la enfermedad de este siglo es el “síndrome de burn out“, que produce una sensación de fracaso, de agotamiento y desgaste  por la sobrecarga de tensiones  que sufrimos los humanos y más los profesionales de la enseñanza de la conducción por los acontecimientos del momento, actuaciones irreflexivas y poco racionales de algunos y. la codicia y ambiciones de algunos desalmados del sector. De esta forma, sentimos un agotamiento total en todas las áreas de nuestra vida emocional, física y espiritual.

Otros denominan a esta enfermedad el “síndrome del quemado o síndrome del desgaste“, que se gesta en personas muy activas y motivadas que, a pesar de las vacaciones, descanso y placeres del amor, no logran reponerse del estrés y los agotamientos de las tareas cotidianas.

NUNCA ABANDONEMOS NUESTROS OBJETIVOS O METAS, PORQUE LOS PROBLEMAS NO SON NUESTROS SUEÑOS, MÁS BIEN LOS AGOTAMIENTOS QUE NOS PRODUCEN LOS ROLES DE ESTA VIDA.

                                         AMILCAR BARCA DEL nw

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Experto en Formación Vial

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