Los investigadores, la “inteligencia científica”, la “especialización y prestigio” de los profesores de formación vial, así como la de los examinadores de tráfico que no forman parte de otro mundo ni casta aparte

Es propia de los investigadores universitarios y otros estar en posesión de la “inteligencia científica“, caracterizada por su estudio minucioso de alguna materia o cuestión que llevan a buen fin con una metodología estricta, rigurosa y científica, y que después de un proceso gradual son capaces de demostrar algún tema de estudio mediante la ciencia estadística. Supone una de las realizaciones más importantes que puede realizar el ser humano en estos tiempos y que hacen realidades los últimos avances científicos conseguidos en este último siglo que podemos calificar de impresionantes e inverosímiles: La medicina, las comunicaciones, exploraciones en el universo, navegación marítima y aérea, conducción autónoma,…El campo de la investigación ha sido y es inmenso, pero también un camino complejo, difícil e incierto en el que influyen muchos factores, desde los económicos, políticos, religiosos y, a veces, ideológicos. El sistema o modo más usual y repetido es el “hipotético/deductivo“, que parte de la observación, registra hechos y acontecimientos, trata de encontrar su repetición y de descubrir las razones o leyes que los mueven o hacen posibles, corrigiendo sus modos y formas a partir de nuevos avances científicos y observaciones.

Otros datos se pueden obtener mediante aparatos o instrumentos capaces de ampliar el mundo de la investigación y los sentidos y percibirlos de formas nuevas. Todas las investigaciones, esencialmente parten de una “hipótesis de trabajo“, que es una observación repetida que aborda o plantea cómo llegar a conocer sus razones, leyes y fundamentos, y edificar o construir un modelo teórico que confirma o desmiente aquello que se trata de comprobar. La ciencia progresa mediante el ensayo y por error, y unos des sus objetivos es diseñar y construir  modelos explicativos, o sea, buscar la “verdad“, aproximándose al conocimiento de algo en términos de llegar a la “certeza absoluta“.

En estos momentos asistimos a un progreso técnico sin precedentes: mediante un whatsapp del teléfono móvil nos comunicamos en segundos con alguien que reside en el otro extremo del globo terráqueo. Un GPS nos puede guiar por media Europa hasta conducirnos hasta los extremos más insospechados.

Los que están en posesión de una “inteligencia científica” se sienten obligados  a descubrir todo lo que observan  para intentar mejorarlo y conocerlo a fondo. De esta forma sus mentes se ven orientadas hacia una especial visión de la Humanidad. Recordemos a científicos como Newton o Einstein que se preguntaban el porqué de los hechos que veían delante y era su comienzo o punto de partida para llegar a sus grandes conclusiones. y teorías. Esas eran sus vocaciones y metas de obtener sus éxitos.

Las leyes científicas y técnicas nos descubren como sucedieron ciertos hechos. Durante parte del siglo XIX se creyó en el mito del “progreso indefinido“. En estos días sabemos que esto no es así y que por otra parte ha ido creciendo el fenómeno de la “especializaciónque en estos tiempos tiene una resonancia extraordinaria Es el resultado de tantos conocimientos extraordinarios como se van descubriendo, lo que hace imposible que una sola persona sea capaz de abarcar todo y menos aún sin conocimientos.

Ya que hablamos de “especialización“, hagamos una reflexión y una respetuosa crítica de la situación y formación de los actuales profesores de formación vial y examinadores de tráfico de nuestro país.

En primer lugar, efectuémos un comentario sobre los profesores de formación vial. ¿Su formación es la adecuada? ¿Su certificado de aptitud ha de ser eterno? ¿Deben tener especializaciones? ¿Deben tener más ambiciones de un futuro más próspero y una mejor cualificación y reconocimiento social?….

Así como avanzan los tiempos y la ciencia, en mi opinión, forma de ver y sentir, la formación actual de los “profesores de formación vial” es:  superficial y obsoleta, nada adaptada a los tiempos que vivimos donde ya se exigen más conocimientos, su forma de expresarlos, transmitirlos y comunicarlos.

¿Un examen selectivo, cuya materia es repetir lo que se supone ya se ha evaluado para la obtención del permiso B? Sinceramente, no se entiende la cuestión o se desconfía que fue hecho mal de principio por lo mismos examinadores que les otorgaron el permiso de conducir. Por lo menos se necesita cambiar el programa o materias  y formas de evaluar.

¿Exigencia para acceder a esta profesión de la ESO, Bachiller Elemental o equivalente?, Creo que es insuficiente para las materias que luego se van a exigir y desarrollar. Como mínimo sería necesario Bachiller Superior o equivalente para adaptarnos a estos tiempos modernos de avances técnicos y de innovación. Daría más prestigio y futuras salidas a estos profesionales para poder acceder a un “grado universitario de especialización  técnica y profesional“, es decir, un Título Académico si fuese necesario para ambiciones de futuro. Que también se podría tener en cuenta y buscar el camino para los actuales profesores, que ya se está considerando y en estudio.

El periodo de formación a distancia,  es viejo y trasnochado, que nos conduce a un sistema de memorización para superar la prueba. No demuestra en nada los conocimientos adquiridos, ni su programa es racional y coherente, menos su sistema de evaluación y menos el de su periodo formativo basado en test para memorizar.

El periodo de formación de presencia, hace aguas por todos los costados, ya que los profesores que los imparten deberían tener una formación especial, no basada en la improvisación y albedrío. Debería de existir la figura del “formador de formadores de profesores de formación vial” con unos conocimientos adecuados tanto cuantitativos como cualitativos para ejercer esta labor, verificados y contrastados por la administración como garantía de su calidad y bondad. El curso necesitaría estar o ser  más orientado a saber exponer,transmitir y comunicar los conocimientos adquiridos por el profesor aspirante tanto en la teoría como en el periodo de destrezas y habilidades.

Los nuevos profesores, como en otras profesiones, sería conveniente que tuvieran un periodo de prácticas docentes  en una Autoescuela para comenzar a cimentar su “currículo profesional

También que antes de ejercer la enseñanza en “vehículos pesados“, “motocicletas” u otras materias que lo requiriesen, realizasen unos “cursos de especialización” en estos temas de singular importancia para la seguridad vial y de los propios conductores.

Los “certificados de aptitud” como profesores de formación vial no deberían ser eternos, más bien con una formación continua o de renovación de conocimientos en periodos de tiempo lógicos y racionales, de acuerdo con la evolución de los tiempos, cambios normativos y las innovaciones técnicas de los automóviles y las vías publicas.

Respeto a los “examinadores“, creo que su formación y exigencias para ser examinador son, en estos momentos, totalmente extraterrestres, ya que por el mero hecho de ser un funcionario de cualquier estamento y hacer un curso de un mes o tiempo aproximado no le puede facultar ni capacitar para evaluar los conocimientos de un futuro conductor de vehículos pesados o motocicletas,  sin tener un permiso de estos vehículos  ni  tener experiencia en la destreza y el manejo de ninguno de estos vehículos. El tema es inverosímil y se escapa del buen sentido y de la buena razón.

Es necesario crear, como ya existía, un “cuerpo especial” de funcionarios examinadores, cuyo acceso sea por oposición libre, donde se exijan determinados y amplios conocimientos, así como, condicionamientos técnicos, y sean lo suficientemente retribuidos estos funcionarios con arreglo a la peligrosidad de su oficio, con una formación continua y permanente para ejercer su profesión con “especialización reconocida”, prestigio y verdadera dignidad profesional. De esta forma no faltarían examinadores y se reconocería el valor de la formación/ educación vial para la seguridad en las vías públicas., cosa que en estos momentos no se practica por una reconocida “abulia” de la Administración del Estado y los políticos de todos los partidos del momento.

                                                          JMLM del NW

Enfoques

Clubautoescuela View All →

Experto en Formación Vial

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: