EN LAS AUTOESCUELAS…¿CÓMO CREAR CRITERIOS ÉTICOS EN NUESTROS, VALORES, COMPORTAMIENTOS Y ACTITUDES?


El novelista inglés Oliver Goldsmith dijo un día: La compañía de los necios puede hacernos sonreír al principio; pero en definitiva acaba por sumirnos en la melancolía.

De forma inmediata, uno de los cambios estructurales que necesita la profesión de “formadores viales”  en su vida económica, es, esencialmente: <<Crear criterios éticos  en nuestros comportamientos>>. La Ética, esa materia extraña que “muchos” desconocen o desean ignorar, es la ciencia o la teoría del buen hacer, la educación de la voluntad para conseguir el “bien común y el consenso racional” en todos los aspectos de nuestra vida comercial y como docentes de la seguridad vial. La “conducta ética” exige el acercarse a la perfección o acción correcta, el análisis permanente de la realidad social, las buenas prácticas y el buen hacer. Sabemos y somos conscientes que el bien absoluto nunca es alcanzable en este mundo en que vivimos, pero la conducta ética, que está en periodo de descenso alarmante en muchas autoescuelas según avanza el tiempo, es la que crea el ambiente de la localización honesta. El fenómeno creciente que está surgiendo en nuestra profesión :  –acciones tóxicas y desconsideradas de competencia desleal, ofertas engañosas y vergonzosas que solo generan desprestigio a nuestra actividad, que desarrollan y fomentan determinados desconsiderados y desaprensivos ambiciosos-,  que se aprovechan de las ocasiones coyunturales, olvidándose de las normas éticas y de convivencia social en nuestra profesión. Puede ser que, a veces, sean tentadoras y, posiblemente, les puedan proporcionar unos temporales, mermados y míseros beneficios. Pero, estos “cretinos desnaturalizados” solo están cimentando el principio del fin de muchos de sus compañeros, las autoescuelas y el de ellos mismos.

El tema de la ética del desarrollo económico de las autoescuelas como empresas no es nuevo. La ética tal como la entienden las nuevas tendencias de creatividad e innovación económica moderna, es la ciencia que ayuda a tomar decisiones por sus consecuencias en el crecimiento de las virtudes morales de aquel que las toma, y, dentro de éstas, las que sintetiza la “solidariedad”, que de un tiempo a esta parte está desapareciendo en nuestro sector por culpa de algunos “espabilados malandrines” que no tienen idea mercantil/económica de como se llevan estos centros de formación de conductores, los que se denominan en Galicia “expertos” de la contabilidad del caixón; los mismos que más que formar/educar inventan “trucos” y “argucias” para que los aspirantes a conductores “memoricen” preguntas para superar la pruebas de teórica y que poco favor hacen para el “aprendizaje” de la conducción. Son los mismos que se publicitan como “clases de teórica gratis” (porque no las dan) o cursos rápidos u “exprés”, sistema que entrena  para memorizar “test” para superar la prueba teórica, quedando el alumno vacío y carente de conceptos normativos y seguros para luego transitar por las vías públicas, lo que se traduce en siniestros de tráfico, muertes y un perjuicio para la salud pública.

Las academias particulares de conductores, autoescuelas o centros de formación vial, fueron creados y planificados con el fin  de conseguir la confianza, empatía y afectividad de los futuros conductores en base de dar una formación de “calidad“, que,siendo constante y eficaz, será efectiva y se consolidará a lo largo de los años. Un comportamiento serio y honesto conducirá a obtener: solvencia, prestigio y buena reputación ante la sociedad en que vivimos.  La confianza y la eficacia son básicas  a la hora de captar o atraer aspirantes  para formarlos, informarlos y educarlos como conductores inteligentes, sociables y seguros, dado que es fundamental establecer relaciones de confianza  y seguridad duraderas, fortalecidas por a formación que se imparte.

Demasiada ética ha estado, más que en los hechos, en la boca de todos nosotros durante los últimos tiempos de baja económica general. El ganar dinero es básico y móvil para el sustento económico, actividad, viabilidad de la autoescuela y poder mantenerse o subsistir. Pensar en un enriquecimiento en este gremio sería como pensar en la “quimera del oro” de Charles Chaplin así como están las cosas. Pero, no debería ser el único valor aceptado. Es necesario un “código de valores éticos”, consensuado por todos, en el que generar riqueza no sea el único patrón de medida del prestigio y aceptación social, sino que figuren otros valores  como el “factor de calidad”, el “talento creador de los profesores”, el “servicio prestado a la sociedad” y la generación de: actitudes, valores, comportamientos y prevención en los nuevos conductores para que sean “sociables y seguros” al transitar por las vías.

La “ética” es una asignatura pendiente en las autoescuelas como empresas y centros de formación de conductores que, algunas de ellas, por soberbia y carencia de humildad desconocen y que roza lo esperpéntico, y, que nos hace pensar que: aspirar o pensar que  ciertos “individuos” tengan ética como empresarios de autoescuela es lo mismo que pretender tomar la sopa con un tenedor.

Las autoescuelas necesitan renovarse continuamente en ideas, buscar nuevos horizontes y campos de trabajo, poner orden en sus centros de formación y despertar a la “aletargada y obsoleta” DGT, de lo contrario estamos en el preámbulo de una muerte anunciada.

                                                    JMLM.del NW

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.