Las “autoescuelas”, sus conveniencias, ganas de trabajar y toma de decisiones profesionales…

La vida, en sí, es: rara, coñera y curiosa; los peores desatinos que podemos cometer como profesionales de la formación/educación es creernos, como piensan algunos, que estamos trabajando para alguien que no seamos nosotros.

Nosotros en las autoescuelas, en estos tiempos difíciles, no trabajamos para nadie aunque seamos asalariados, lo hacemos para nosotros y con el fin de supervivir, no para la empresa que nos contrata que, en la mayoría de las veces, está en precario con estos modernos y escalofriantes sistemas competitivos de trabajo a “lo loco“, peligrosos e imprudentes, que practican algunos descerebrados ,que por simpatía nos llevan a todos al precipicio, descalabro o desastre. Nosotros decidimos en cada instante lo que hacemos o no deseamos hacer, y como consecuencia de ello, lo que conseguimos o no conseguimos. Lo que logramos o no logramos no depende de otros ni de quien te contrata, sino de nosotros mismos, de nuestras decisiones y, sobe todo, de las ganas de trabajar o nuestras acciones.

Lo que no hagamos por nosotros, seguramente, otros, en estos momentos de declive económico de las autoescuelas, tan poco lo harán. Nada hay que esperar sentado a que las cosas cambien o caiga el “maná” del cielo,  menos con las autoridades que nos rigen en estos momentos en la DGT, sordas y poco receptivas para realizar cambio racional alguno. Si no nos hacemos cargo de nuestra profesión de una forma efectiva y lógica, otros lo harán por nosotros y, no me gusta mencionarlos. Pero los hay, cada día estamos más rodeados de expertos e intrusos  que estrechan más nuestros caminos, como son editoriales interesadas plenas de exfuncionarios o fundaciones universitarias que solo persiguen el lucro. Pensemos en el siguiente dilema: O somos “víctimas” de este desmadre profesional o “protagonistas“. O bien,  “espectadores” o “actores”. ¿Qué es lo que más nos conviene?

Ser un emprendedor creativo y ser directivo eficaz de una autoescuela es, sobre todo, saber gestionar sabiamente los problemas, que en estos momentos hay muchos y variados (huelga de examinadores, desmadre de precios, pérdida de calidad de la enseñanza,…) Debemos ir navegando con seguridad de un puerto a otro, con rumbos seguros y sin parar, tratando de conseguir el éxito que, cada día, parece más lejano, difícil o infinito. Pero, los problemas que surgen en el día a día, son tareas de las que tenemos que encargarnos con dignidad y garantía que vayan bien hechas. No tenemos ni debemos por qué tener connotaciones negativas . Son, simplemente, pruebas para superarnos y llegar a conseguir nuestras metas: <<Conseguir conductores seguros, eficaces y sociables en el uso de las vías>>.  Quienes no lo vean así, se angustiarán  y tendrán que acabar optando por otras opciones o alternativas profesionales más calmadas, serias y serenas.

Todas las personas y profesionales de la enseñanza de la conducción pretenden hacerse sentir importantes y líderes en este trabajo. Nos decimos: <<Si podemos hacer ésto o aquello tendremos éxito no solo en el negocio/autoescuela, sino también en nuestra propia vida>>.

No hay nada más deseable y eficaz que el “reconocimiento“, ya que de ingratos y envidiosos está el mundo lleno. Cualquier persona  está deseando que lo feliciten  o lo elogien por algún acto o hecho meritorio que haya realizado. Estemos lo atareados que estemos, tenemos que dedicar parte de nuestro precioso tiempo a que nuestros compañeros de comisión o de reuniones se sientan importantes. Está demostrado que: <<La falta de reconocimiento es falta de amistad y aprecio>>. Cuando los profesionales no lo encuentran su casa o trabajo, lo acaban buscando en otro sitio. <<Una buena acción que muere sin un comentario positivo, asesinará a otras mil que dependen de eso>> Shakespeare.

El trabajo, tarea, actividad profesional, o como queramos llamarle, gasta o consume gran parte de nuestro tiempo, así que es nuestra responsabilidad que éste tenga sentido, ya que de otra forma, la angustia y la amargura nos invadirán y la vida se nos hará insoportable. Es misión de cada uno de nosotros el buscar o encontrar ese sentido, mucho más lejos,  de ser un nuevo vehículo para ganarnos la vida.

 Dijo , Jim Collins, profesor, pensador  y autor de varios libros e empresas: <<Es imposible tener una gran vida  a menos que ésta tenga un sentido. Y es muy difícil tener una vida con sentido sin un trabajo con sentido

                                                               JMLM del NW.

Enfoques

Clubautoescuela View All →

Experto en Formación Vial

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: