LA “AUDACIA” Y LA “ILIMITADA LIBERTAD”

Muchas veces pecamos y somos “audaces” en nuestros actos y acciones. La clase de pensamiento que tiene la audacia es la ausencia o falta total de limitaciones. En verdad, cada uno de nosotros tiene una idea ilimitada de libertad parecida al vuelo de alta precisión y seguro del águila imperial, es un paso hacia la expresión de nuestra verdadera naturaleza e identidad. El gran pintor Vicent van Gogh , en sus comienzos, tomó el siguiente compromiso: <<He de pintar lo que aún no soy capaz para así aprender cómo hacerlo>> Esto deberían tenerlo en consideración y tomarlo como ejemplo todos estos jóvenes incipientes e inquietos aspirantes a ser líderes, excluyendo, por supuesto, a los “paranoicos/charlatanes/líderes“que solo busca algaradas y ruido para tener protagonismo. Y por tener, además, muy menguadas y cercanas sus limitaciones, próximas a la “iluminación” o intenciones de ascender al “caudillaje berberisco“, por la gracia de Dios.

El “límite” que nos pongamos es el primer síntoma del “miedo“, y  éste una creencia adulterada y deformada de la realidad, que es aquello en lo que creemos.

Debemos preguntarnos, ¿Cómo erradicar o deshacernos de una limitación? ¿Ignorándola? No hagamos caso si alguien nos dice que esto o aquello no puede hacerse, son manipuladores con intereses y que buscan algo mezquino. Señalemos un límite, conservémoslo en nuestra mente y nuestras actuaciones con cautela y, sobre todo, recordemoslo en nuestro periplo profesional. Los límites sobreviven en nuestros cerebros que los aceptan y memorizan. Los deportistas rebajan sus limitaciones (marcas) porque no creen en los límites, que quieren o deben superar para conseguir una “hazaña” o “triunfo glorioso”.

¿Cómo podemos identificar y analizar nuestros “límites”? Examinemos nuestras creencias y reconoceremos las reglas de la vida y de nuestra profesión. Nuestras reglas no escritas establecen en cada instante lo que es posible y lo que es imposible. Somos libres de creer lo que queramos o nos venga en gana. Y basándonos en nuestra libertad, también podemos cambiar nuestras propias reglas según nos convenga o se nos antoje, muy alejados de los criterios tóxicos y deformados de determinados personajes “listillos” de nuestra profesión que han emprendido caminos irracionales, buscando el lideazgo, soñando o creyendo que están en la época de Maximilien Robespierrre, escritor, abogado, orador y político francés, apodado <<el incorruptible>>,  que al final terminó donde terminó, en la guillotina que tantas veces había utilizado para otros.

No existen problemas imposibles, más bien mentalidades imposibles. Simplemente, los problemas no existen o no deben de existir. Debemos de crecer y subir por encima de los problemas para que queden atrás y lleguen a ser obsoletos. En realidad, nuestra forma de actuar y ser es lo que cuenta , no los problemas.

Debemos subir el listón y señalar siempre algo más grande a superar sin que aparezca el miedo o la felonía de algunos. No se deben guardar en el “museo de los sueños y las añoranzas” y no cumplir los mismos. Actuemos sin miedo para ser grandes y superar los límites que nos impone la vida. Todas las personas que han utilizado la palabra “imposible”, tarde o temprano, se ha demostrado que se equivocaron.

                                                                  J.M.L.M. del Nw

 

Enfoques

Clubautoescuela View All →

Experto en Formación Vial

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: