Los mensajes sublimes, emocionales y tóxicos que recibimos…de algunos “autolíderes”

En nuestras tareas como profesionales de la formación/educación vial, nos encontramos siempre con personajes singulares y excétricos: los narcisistas, protagonistas, histriónicos, “autolíderes paranoicos”, compañeros felpudos y ….sobre todo lo “tocapelotas”, que en estos tiempos irracionales y de penuria económica, por causas ajenas a nuestra voluntad y nuestro trabajo, desgraciadamente existen en abundancia. Hay un proverbio popular o del vulgo que dice: <<Al que le gusta pecar, le gusta pelear; el que abre mucho la boca, busca que se la rompan>>.

¿Conocemos algunos de estos “tocapelotas impertinentes y tóxicos”, que los hay en abundancia, que hacen de ese sistema su forma de vida? ¿De qué características gozan y cómo se les puede reconocer?

En sí, ellos mismos reconocen sus limitaciones que las viven con impotencia. Esto explica su ansiedad de autoproclamarse “líderes” y su “incontinencia verbal” de querer o desear representar a los demás con arrogancia, devergüenza y atrevimiento infinito, aprovechando para ir de un lugar a otro o salir en los medios de comunicaciones sociales como charlatanes de feria, sin contenidos en lo que dicen y menos de lo que hablan.

Estallan o explotan con sus “emociones tóxicas” con la intención de alejar a los demás, porque estos le recuerdan sus límites y sus atribuciones “no delegadas que esconden detrás de plataformas “extrañas de dudosa representatividad y limitada libertad de expresión”. El no reconocimiento por el resto de profesionales les provoca enojo o más bien cabreo. Por este motivo, cuando estas personas se quejan, gesticulan o gritan en Asambleas con  ansias de protagonismo/histriónico/narcisista ante los demás asambleístas, que los califican a ellos de “necios y simples insoportables”; mientras  que ellos se autocalifican o autodefinen como héroes o valientes ante sus minúsculos acólitos. El mensaje que transmiten es:<<Aléjate de mí porque sé que tengo límites y, como no los soporto. lo que hago es estallar con mi cabreo incontenible>> Estas personas puramente biológicas  suelen ser impulsivas rayando en maleducadas. Gritan, gesticulan, discuten y se pelean con la intención de impresionar al auditorio o a quien tengan a mano. Son charlatanes de feria profesionales que pasan más tiempo con excesos e incontinencia verbal, que gozando de la placentera vida. Les encanta autoproclamarse líderes para enmascarar y satisfacer sus imperantes necesidades. Suelen ser personas amargadas, excitadas y de mal humor permanente. No solo se amargan la vida a si mismas, intentan o pretenden hacer lo mismo con los demás que le rodean. No tienen recursos para controlar su situación, motivo por el cual tratan de silenciar a los otros e impedir que reaccionen.

¿Eres una persona que se cabrea fácilmente? ¿Te identificas con alguno de los rasgos del individuo retratado?

Una de las capacidades que poseemos los seres humanos es la de la sapiencia o inteligencia, saber elegir de que hablar, cómo hacerlo y de qué forma. No enviando cartas necias e instigadores a los compañeros como si fuéramos párvulos de colegios, ignorantes o tontos de remate; constituyen un desprecio a nuestra inteligencia como profesionales y personas. Las palabras sirven y valen para construir puentes y unir a las partes, no para destruir situaciones con alusiones falsas, venenosas y desconsideradas. Cuando no utilizamos las palabras con inteligencia, pretendiendo ser “listillos“, no se construyen puentes, solo edificamos “muros“. Si no se sabe hablar con inteligencia, mejor es callarse, de lo contrario construimos muros obstaculizantes para no llegar a la conexión, unión, reflexión y menos a la cordura en el sector en que vivimos

El enfado es una emoción normal que todos poseemos. Esta emoción vulgarmente llamada “cabreo en el cuerpo y en el alma” en algunas ocasiones ha provocado enviar sangre a las manos, dado que el primer impulso que genera nos induce a pelear o ir a la guerra, pero también nos puede llevar la sangre a los pies, en el caso de huir o meter patas en el culo. El enfado se torna patológico o tóxico cuando es muy frecuente como le ocurre a “algunos“; dura mucho tiempo o conduce a la violencia como ocurrió recientemente en Jeréz de la Frontera, que un “violento manifestante sevillano” agredió a un pacifico miembro asistente al Congreso Nacional de las Autoescuelas.

Por todo lo dicho, elijamos comunicarnos de forma civilizada, sabia e inteligente, para no provocar tempestades, ni situaciones desagradables y para cuidar nuestras vidas emocionales y físicas. Es necesario saber que el “enfado” o “cabreo” construye “muros” en nuestras relaciones y las palabras sabias e inteligentes construyen puentes entre todos nosotros. Un “pensamiento” provoca un enfado, pero también lo quita.

                                                                  JMLM del NW

 

 

Enfoques

Clubautoescuela View All →

Experto en Formación Vial

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: