EVALUACIÓN DE CREENCIAS POCO ORTODOXAS DE LA FORMACIÓN DE LOS CONDUCTORES


Para poder ayudar a nuestros compañeros formadores viales y a nosotros mismos a alcanzar las metas deseadas es muy importante que consigamos evaluar todo este sistema de creencias poco ortodoxas de lo que es la enseñanza de la conducción que más derivan hacia lo mercantil que al verdadero concepto de enseñanza para la formación/educación de conductores de automóviles. Los planes y las acciones difícilmente se pueden ser llevados a cabo con eficacia  si hay conflictos compentenciales económicos entre nosotros o dudas y desconfianzas. en exceso. Por otro lado, y como demuestra el “efecto placebo” (sustancia o medicamento que carece de acción pero produce sobre la salud del enfermos acciones beneficiosas; son la fe del enfermo en el medicamento y el médico), las creencias y las presuposiciones potenciadoras pueden liberar capacidades y “competencias subconscientes” inherentes en la persona o el grupo de profesionales, pero que no habían sido movilizadas con anterioridad.

Una forma o modo de determinar la motivación de nuestros compañeros o de la profesión consiste en formular una afirmación de varias creencias clave que hemos identificado como significativas para el proceso del “cambio” del sistema de formación de los conductores, bastante oxidado y obsoleto en estos momentos. Las creencias  pueden ser evaluadas formulando una declaración específica de cada una de ellas. Como por ejemplo:

A)  Declaración:<<¿El objetivo es deseable y nos vale la pena?>>.  B) Seguridad en que el objetivo es alcanzable : <<¿Es posible alcanzar ese objetivo?>> C) Evaluación de lo apropiado o lo difícil de los comportamientos necesarios para alcanzar el resultado apetecido o deseado ( con independencia de que se crea o no que lo producirán) <<¿Lo que hay que hacer para alcanzar el objetivo es apropiado para nuestra profesión?>> D) Creer en la propia capacidad para producir los comportamientos adecuados y requeridos.<<¿Tenemoslas capacidades y conocimientos necesarios para alcanzar la meta deseada?>>. E) Sentido de la propia valía para realizar los comportamientos requeridos y alcanzar el resultado deseado. <<¿Tenemos la responsabilidad de alcanzar esa meta y nos lo merecemos?>>

Una vez establecidas estas creencias por todos nosotros, podremos calificar y calibrar su grado de conformidad con cada una de ellas en una escala de 1 al 5; lo cual producirá de inmediato una seguridad y perfil de áreas potenciales de problemas de motivación y seguridad. Las puntuaciones bajas indicarán posibles áreas de resistencia o interferencia, que requerirán de alguna forma que sean atendidas.

                                                    Rafael Clemente Villar

LA “AMISTAD” Y LOS “AMIGOS” BAJO LA OBSERVACIÓN Y VISIÓN SOBRE EL PRISMA DE GANAR O PERDER


Generalmente, los buenos y malos  pensamientos nos dominan, sobre todo los de la ambición y la codicia. Nos llevan en una dirección u otra, nos impulsan en un sentido u otro. La cuestión  y, su clave, está en ser capaces de transformar todos esos “pensamientos tóxicos, ambiciosos, negativos cotidianos” que nos rodean, por otros de signo contrario. Cada vez que acude hacia nosotros uno de esos pensamientos negativos y extraños hagamos una “paradiña“, miremos si son razonables y tienen sentido. Es lo que denominan los estudiosos en esta materia <<atención consciente>>. Según diferentes investigadores, existe un cuarto de segundo de retraso entre el instante que una persona siente un impulso y el momento en el que actúa (toma de decisiones). La “atención consciente” es algo así como:<<me detengo para elegir lo mejor>>; Todos los pensamientos cuando no se dominan, pueden hacer de nuestras mentes una especie de prisión o campo de concentración. Si nuestra vida deseamos que sea más gratificante, debemos  cambiar nuestra forma de pensar y actuar.

Todas las personas no se comportan de la misma manera y forma cuando saben que están siendo vigiladas u observadas, su pensamiento cambia cuando creen o piensan que nadie las mira ni controla. La falta de ética se produce con frecuencia como consecuencia y resultado que las personas que realizan comportamientos “antiéticos” o “deplorables” piensan que no los descubrirán, ya que, si lo pensaran, no actuarían de esa manera. La autentica integridad profesional no consiste en sólo  actuar correctamente de cara a la galería, sino también, y sobre todo, cuando no estamos siendo vigilados u observados. En esto reside y consiste <<hacer bien por el bien mismo>> más allá de otras consideraciones de cotilleo. La integridad real es hacer lo correcto sin buscar medallas o condecoraciones o tratar de ser un político amable y astuto conseguidor de los votos del pueblo liso y llano.

No todo puede verse ni interpretarse bajo el prisma de <<ganar o perder>>. Es necesario y muy importante tener amplitud de miras y, a la vez, saber  prevenir y mirar a largo plazo. Muchas veces sólo se trata de aprender y sumar experiencias con independencia de los resultados finales. A menudo el “fracaso” es simplemente la opinión que alguien tiene sobre cómo deberían hacerse o ser las cosas. Cada lección  es un peldaño de la escalera que debe llevarnos al triunfo y al éxito. Existen lecciones en todo lo que sucede y aprender esas lecciones nos permite seguir avanzando y navegando hacia puerto seguro. Nunca he creído ni creo en el fracaso, no es fracaso si nos agrada y gusta el proceso o las tareas creativas o innovadoras.

La “amistad”, que “muchos” desconocen, no conocen, ni respetan; como todas las cosas importantes y valiosas de la vida, hay que ponerla a prueba; florece y te llena de ¿amigos? cuando las cosas van bien, tenemos y gozamos de muchos amigos, conocidos, palmeros y pelotas en el entorno en que vivimos o la misma se desvanece y esfuma  en los momentos difíciles o de declive, quedándonos exiliados, en el olvido y abandono ( ninguno de los que te palmeaban y adoraban se acordará de ti ). <<En casa pequeña y camio largo se conoce al amigo>> Lo explicitaba bien Samaniego. Hay dos pruebas fundamentales para ello: la del “fracaso”, ya sea económico, profesional o afectivo, es cuando se nota y observa si el “verdadero amigo” sigue a tu lado; y la del “éxito“, porque el triunfo siempre despierta muchas envidias, chismes y rencores alrededor del ganador o laureado, sobre todo entre los que le alfombraban el camino. Todo el mundo quiere ir con el ganador en el coche triunfal cuando va coronado de “laureles y éxitos” (incluso hay “codazos” para conseguir la proximidad al ganador), pero lo importante y más difícil es tener a alguien acompañándote al autobús del destierro cuando el coche laureado del  triunfo y el éxito se ha estropeado o averiado. <<Se puede tener todo en la vida (ambición legítima), pero no al mismo tiempo y de cualquier manera>>.

                                              José Manuel López Marín

LAS CREENCIAS IRRACIONALES: ARGUMENTOS Y RAZONAMIENTOS PARA COMBATIRLAS


En todo instante y continuamente observamos que detrás de cualquier malestar emocional exagerado como ya tuvimos el año pasado, hay unos pensamientos terribles y alarmantes. Las creencias irracionales también pueden expresarse en forma de necesidades. El primer paso a tener en cuenta consiste, entonces, en:  analizar el malestar emocional cotidiano del sector de autoescuelas y detectar qué creencias irracionales las provocan, para tratar de darles solución.

Una vez descubiertas estas ideas o cuestiones irracionales ajenas a nuestra voluntad, lo siguiente a realizar consiste en: poner remedio y solución combatiendolas para demostrarnos a nosotros mismos su inexistencia o falsedad. Existen multitud de razonamientos y argumentos para hacerlo y todos demuestran que esas ideas han sido irracionales o exageradas. ¡¡Cuantos más argumentos y razones encontremos en contra, mucho mejor!! El objetivo final será generar una nueva creencia más práctica, funcional, útil y equilibrada.

Para combatir estas creencias irracionales, podemos emplear diferentes estrategias entre ellas:

A) El argumento comparativo: ¿Existen otras persona o profesionales que son felices en esta situación? Cada uno de estos profesionales o personas que comparten nuestra adversidad y están anímicamente bien son la evidencia de que nuestros problemas no son tan graves (todo tiene solución en la vida menos la muerte y ésta llega a todas las edades). Con este argumento y con dinero de la Administración del Estado, podremos convencernos de que nuestra situación no tiene por qué impedirnos ser cordiales, dar brincos y, a la vez, ser felices. De la misma forma, podemos compararnos con otros profesionales de la formación vial o personas que tienen incluso impedimentos mucho mayores para realizar sus tareas diarias y que, sin embargo, son felices porque realizan trabajos que les satisfacen y llenan. Por ejemplo, personas minusválidas. En algunos casos existen personas  que tienen vidas  extraordinarias aun teniendo que convivir con grandes disminuciones o adversidades. Por ejemplo, el caso del científico inglés recién fallecido Stephen Hawking, que padecía desde hace más de cuarenta años una parálisis total de su cuerpo y, pese a esa dificultad o adversidad, era uno de los más grande físicos teóricos de todos los tiempos y, siempre. declaraba ser feliz. Ya no digamos a nuestra querida y encantadora presidenta de ASLEME Doña Mar Cogollos, que a pesar de su “adversidad” realiza sus tareas con, profesionalidad, eficacia, amabilidad y, siempre, con dulzura y la sonrisa en su cara. ¡¡Vaya gran e inmejorable mujer!!

B) Otro argumento podría ser el de las “posibilidades”. Aun con esta adversidad, ¿podríamos llevar a buen fin objetivos interesantes para nosotros y los demás? Generalmente, tenemos a nuestra disposición multitud de posibilidades para disfrutar de la vida y nuestra profesión como formadores viales, eso sí, no perdamos el tiempo quejándonos amargamente como plañideras en un entierro o echándole las culpas a otros para descargar nuestras propias culpas, competencias profesionales, mal uso y hacer de esta digna profsión de enseñantes de la conducción de vehículos automóviles. De hecho, existen pocas situaciones en la vida en las que ya no podamos hacer nada relevante y valioso para nosotros y los demás. Los psicólogos, en sus terapias, suelen revisar  con sus pacientes, los ámbitos de su vida en los que podrían desarrollarse pese a la adversidad que sufran.

C) El “argumento existencial”: que es el definitivo para dejar de preocuparse por las adversidades. Podemos preguntarnos: en una vida que, para todos, debería ser igual, que dura tan poco, para “algunos inmortales” sin fin, y que no tiene sentido o tiene un sentido metafísico desconocido para los seres humanos ¿Es tan importante esta desgracia que nos está ocurriendo?.

Por lo que llegamos a la conclusión existencial de que no hay nada terrible en un universo como el nuestro infinito de planetas y estrellas que nacen y mueren sin cesar. Esta razón y lógica apabullante, a la vez, realista nos permite distanciarnos de nosotros mismos.

Este argumento existencial también puede plantearse en torno al fin de nuestras vidas o existencia. En ese sentido podemos preguntarnos: <<¿Qué será de nosotros y de los problemas que nos preocupan dentro de cien años o mucho antes, ya que la muerte, aunque los “inmortales del sector y, que no envejecen ” no se lo crean, llega en cualquier momento para jóvenes, medianos y “viejos“? La respuesta es clara, contudente, precisa y concisa: ¡¡NADA!! Estaremos muertos y estas “adversidades” habrán dejado de existir y de tener ninguna importancia, hasta para los granadinos eternos e infalibles de “la universitaria”

                                                   José Manuel López Marín

¿La realidad existe? El “EGO”…. y forma o manera de ver los problemas o cuestiones….


Después de pensar y muchas reflexiones..¿La realidad existe?. Mi conclusión es, y estoy convencido de ello, que <<la realidad no existe>>. La realidad no es algo predefinido (así piensa el Séneca de Lebrija), sino que nuestras mentes y conciencias creadoras son responsables de esta realidad, lo cual nos lleva a actuar sin victimizarnos a construir nuestra verdadera realidad como si fuera algo externo y sumamente objetivo, buscándole una explicación mecánica y determinada, mientras que la física cuántica la ve como un continuo del que nuestra conciencia no está separada. Pensemos que desde el instante en que nos ponemos a observar esa “realidad” ya la estamos modificando. Esto supone un cambio de paradigma:  de <<ver para creer>> pasando a <<creer para ver>> Cuando se cambia la manera o forma de ver las cosas, lo que miramos cambia,

Cuando perdemos el “ego” (el yoismo), como sucede muchas veces, nos perdemos a nosotros mismos, quedamos vacíos y, por tanto, frustrados. El gran problema es que todas nuestras dudas o cuestiones son , precisamente, producto del “ego“, ya que todos nuestros comportamientos están dirigidos y orientados a saciar ese “ego”, que sólo es un disfraz o careta personal, un personaje que nada tiene que ver con nuestra esencia personal. El “miedo” o “cagana” sale del “ego“, de temer perder aquello con lo que nos identificamos o creemos que somos. Vivir dominados por el “ego“, como le pasa a muchos, es no vivir o hacerlo amargamente; liberarse del “ego es fluir con la vida, adaptarse y conectarse a ella. Conseguir domar o domesticar el “yoismo” no es nada fácil ni sencillo, ya que los hábitos y las costumbres nos llevan a lo contrario, pero merece la pena y es conveniente intentarlo, ya que es similar o algo parecido a quitarse un gran peso de encima. Cuando el “ego” nos hace suyo, todo es guerra, combate, lucha, competición, resistencia y frustración, aunque exteriormente no lo parezca; cuando lo dominamos a él, pasa lo contrario, todo son satisfacciones,alegrías y bienestar. Cuando somos víctimas o esclavos de él, nuestro estado alegre desaparece, es triste, vulnerable y variable según nuestro estado o las circunstancias. <<El “ego” consiste en confundir lo que verdaderamente “somos” con lo que “tenemos”, con lo que “hacemos” o cómo los demás “nos valoran“>>

Mi respetado e ínclito Sr. de la Universitaria, que tan poco honor hace a  tan dignísimo nombre: Ser “inteligente” es, “sobre todo”, saber disfrutar de cada instante o momento. Eso es inteligenciaLas personas “felices”, no las amargadas y envidiosas,  disfrutan consiguiendo sus objetivos y metas, pero también de las tareas pretendidas. Otra cosa es: flagelarse continuamente como hacen “algunos” pretendiendo presentarse como víctimas o nazarenos en una noche de pasión en el Gólgota. Es lícito que sueñes, pero no dejes que los sueños y las maldades te esclavicen, Evita el que el pretender o ambicionar el “poder” a tu manera (a lo Frank Sinatra) te haga perder el camino  bueno y verdadero de la realidad imperante, ya que entonces has fracasado. <<El ahora es todo lo que hay, y el futuro es simplemente otro momento presente para ser servido cuando llegue>> DYER. Como conclusión, te digo: <<Si eres feliz, vivirás cada momento, aprovechando al máximo tus posibilidades, entonces serás una persona “inteligente”>>  Si crees en ti totalmente, no habrá nada que no esté o encuentre en lo posible. Somos aquello en lo que creemos y realizamos para conseguir el bien común, Por ello, te ruego dejes de escribirme “chorradas” en los chats que en estos momentos no vienen a nada. Procura descansar la mente que la tienes tóxica y desvariada.

                                        José Manuel López Marín