El miedo o temor a equivocarse hace vivir a las Autoescuelas en un mundo de fantasías


En estos tiempos complicados y difíciles, el noventa por ciento de los que fracasan no han sido derrotados en realidad. Ellos, sencillamente, tiraron la toalla. El miedo a equivocarnos nos hace vivir en un mundo de fantasías, en el cual las acciones y proyectos nunca llegan a ser efectivos. Vivir en continuo suspenso pensando que nos puede surgir el fracaso nos hace vivir errando en llegar a las metas proyectadas y olvidarnos que de las grandes dificultades e inconvenientes han salido los grandes profesionales, pensadores, científicos, líderes, políticos y escritores, sin olvidar al de Lebrija.

Ellos saben que en su posición en su sprint hacia el éxito ha de ser de titular, por eso son capaces de modificar una posible derrota en una sabrosa victoria. Nunca culpan a nadie de su fracaso ni a los que le rodean más allegados, ni a la Administración ni a la realidad de esta sociedad moderna y avanzada. Saben, están convencidos de que la respuesta está dentro de ellos y que sus autoescuelas o negocios se llenarán de alumnos si ellos mismos se ocupan de hacerlo.

Nada se puede hacer en esta profesión de formadores viales hasta que todos estemos convencidos de que tiene que hacerse las cosas de forma reglada y bien, pero muchas veces estamos tanto tiempo convencidos que debemos hacerlas, que ahora es le momento del cambio del sistema de formación de conductores con esta nueva cúpula inteligente  y activa que tenemos en la DGT, sin depreciar a una serie de políticos de diferentes partidos afines y colaboradores en modificar el sistema obsoleto y caduco que tenemos de exámenes y formación de conductores. Sin olvidar al Presidente de la CNAE  y muchos compañeros colaboradores empeñados en ello, en buscar el bien para todos que es la “formación obligatoria y reglada“.

Para salir de esta angustia, agonía, frustración, rutina y fracaso que tenemos no debemos tener miedo en cambiar el sistema. Día a día deberíamos ir renovando y cambiando todo sin llegar al trauma.

Si pensamos o tenemos los mismos sueños que cinco años atrás, si nuestras metas o logros son los mismos, si luchamos con los mismos temas, dependiendo siempre del examen, si nuestras relaciones interpersonales son las mismas de años atrás, estamos en la rutina de siempre y algo estamos haciendo mal.<< Si el ritmo de cambio de las autoescuelas es menor que el de otros paises europeos…..el fin está muy cerca>>

Si la resistencia de algunas autoescuelas al cambio determinó una disminución de alumnos y pasaron de ser empresas líderes  a ser absorbidas por otras o llegar al cierre, es que no ha sabido ser camaleónicas, no se adaptaron a las vicisitudes del momento.

El cambio es el elemento fundamental del cual debemos ser partícipes las autoescuelas para convertir cualquier contrariedad o fracaso en un éxito. En estos momentos tenemos la ocasión con los nuevos cerebros pensantes de la DGT y el consenso de la sociedad civil que lo acepta por raciona, útil y lógico. Vivimos en un continuo cambio  y debemos adaptarnos a él para mejorar nuestra profesión y actividades docentes, es un requisito fundamental y esencial de este circuito del fracaso en que vivimos.

Todos debemos ser actores y colaboradores del cambio, si estamos dispuestos a cambiar y renacer como el ave fénix de las cenizas.

Pensemos, por un instante, en una situación o una conducta que nos genera en el día a día resultados negativos. Analizado e identificado su solución, ¿ podríamos aplicar el cambio y la reconstrucción en ellos? ¿Nos preocupa el cambio, lo que puedan decir los demás? ¿Nos animamos a romper con viejos hábitos y costumbres o las obsoletas normas rutinarias de funcionamiento?

Las muchas creencias erróneas que existen en este sector de las autoescuelas y que practican algunos profesionales para no generar el cambio que se necesita, son variadas y arraigadas, o a veces, piensan o determinan que es mejor esperar a que surja el maná del cielo y se cambien las condiciones.

Cuando llevamos años realizando lo mismo, este sistema de pensar y de acción con el tiempo se transforma en doctrina para los “gurús” de esta profesión y, finalmente, nos termina cercando o encerrado y limitando en murallas chinas e inconvenientes que nos impiden progresar. Las doctrinas  limitan la expansión y el progreso y, al mismo tiempo,  frenan nuestra evolución y creatividad o ganas de avanzar. <<No es la especie más fuerte ni la más inteligente la que sobrevive, sino la que mejor se adapta al cambio>> Charles Darwin

                                                  José Manuel López Marín

¡Hurra! ¡Hurra! ¡Hurra! a la XLVIII Convención Internacional de Atoescuelas de Oviedo (Asturias)


Samuel Jonhson dijo en una ocasión: <<Casi todas las personas invierten parte de sus vidas intentando mostrar cualidades que no poseen>> Muchas personas desean tener lo que no tienen y ser lo que no son. En este vivir de circunstancias y de prestado muchas veces perdemos nuestra identidad, sin darnos cuenta y percibir que un estilo propio de vida es el que deja huella y herencia a las futuras generaciones.

No tengo pluma, ni talento, ni capacidad para escribir un libro a la altura de Don Miguel de Cervantes Savedra; pero puedo escribir con humildad unas palabras sinceras de agradecimiento, elogiando la magnífica, exquisita  y excelente tarea realizada por mi compañero primo/hermano  Rubén Castro y su Junta Directiva de la Unión de Empresarios de Autoescuelas de Asturias por la organización de la XLVIII Convención Internacional de Autoescuelas de la CNAE que ha obtenido un éxito inconmensurable. También. es de elogiar la colaboración y presencia de las Autoridades del Principado de Asturias, así como la del Presidente de la Unión de Empresarios del Principado en este evento Y, cómo no, del Presidente de la CNAE y AICEFOV, Don José Miguel Báez Calvo y miembros de las diversas autoescuelas asistentes de España, Portugal y Brasil. ¡¡Enhorabuena asturianos por el éxito obtenido!!

Mi querido y respetado Rubén: eres un profesional seguro de ti mismo, rasgo que te permite ver la victoria donde otros ven la derrota; encuentras la esperanza donde otros solo ven el pesimismo; ver oportunidades donde otros ven montañas e impedimentos. Pero tu eres capitán de nave que sabes llevar el timón con firmeza para arribar en puerto seguro, así lo has demostrado en cantidad de ocasiones y contrariedades surgidas en esta profesión.

Hemos gozado en este evento de una de las personas que tiene la mente más clara en todo lo que se refiere a la Seguridad  Vial y la Movilidad Sostenible, me refiero al Director de la DGT Don Pére Navarro, que fuera de ser una persona de gran talento, capacidad de trabajo y tener un cerebro privilegiado, que sabe comprender que la base para frenar esta pandemia de los accidentes de tráfico está en el “factor humano“, por tanto, de la Educación y Formación Vial de los futuros conductores. Lo ha demostrado, consiguiendo de la sociedad y de los políticos un “consenso” y una total aceptación y desarrollo de los Cursos de Sensibilización y Reeducación Vial de los conductores infractores de las normas en el tráfico, que ha sido un verdadero éxito, línea a seguir e imitar por numerosos países. Y en todo lo mejor que ha desarrollado o desempeñado, ha agregado a sus colaboradores una alta carga de estima, alegría y energía. Entre muchas citas dijo: <<No podemos perder el tiempo, porque no hay tiempo que perder>> Tenemos ilusión de conseguir el éxito y llegar a nuestras metas. Somos un referente en Europa e Iberoamérica.

Es un tema que sabe hacer, y es lo que mejor hace llegando a la excelencia, ese es su don especial. Sabe descubrir sus puntos fuertes y es consecuente con ellos, es brillante en su fortaleza, no permanece ni pierde el tiempo en debilidades ni vanidades. Se le puede aplicar un dicho oriental que dice: <<Aquel que conoce a otros es sabio, mientras que aquel que se conoce así mismo es culto>> Que  define muy bien  a este gran hombre llamado en América el “Apóstol de la Seguridad Vial” por su labor incansable por el bien de todos, buscando siempre y de forma incansable una mejora de la salud pública.

En estos momentos, este gran líder, trabaja intensamente y activamente en modificar el Reglamento de Conductores  para conseguir una Formación Vial de “Calidad“, fortaleciendo el Aula de los Centros de Formación Vial, para que se desarrollen unos programas lógicos y racionales de formación a los futuros conductores en la prevención del riesgo y la toma de decisiones, así como, en otras materias complementarias, con una asistencia obligatoria de los alumnos a clase y un “control digital” de alumnos y profesores, como ya ocurre en la mayoría de las naciones europeas.

En la misma línea nos hizo partícipes la nueva, activa y encantadora Subdirectora General de la DGT Doña María Lidón, que desde que llegó a la DGT se vislumbran  nuevas, eficaces y prometedoras luces en el horizonte, que alimentan nuestra estima y ganas de trabajar. Entre otras cosas dijo: <<Debemos detectar las necesidades y la justificación de un sistema de formación teórico y práctico obligatorio para la obtención de un permiso de conducir de calidad>>. Lo contrario o disonancia sería que la formación vial no fuera obligatoria, ya que los conceptos para la observancia de las normas y la prevención del riesgo en las vías públicas debe ser transmitida en el aula de los Centros de Formación Vial por profesores bien formados para realizar estas tareas.

Desde los más remotos tiempos, nuestra educación se basó y puso énfasis en lo que no sabemos, impulsándonos a mejorar en ello, en las debilidades, para finalizar siendo mediocres en todas nuestras tareas. Trabajar en algo que nos desaliente o  agote, nos debilita y nos aleja de conseguir nuestros propósitos o alcanzar nuestros éxitos.

Durante años nos ocupamos de lo que no sabemos, en lugar de seguir el potencial  que tenemos dentro de nosotros y que nos compete desarrollar.

Cuando reforzamos las cosas tóxicas o negativas nos hacen estar más pendientes  de las opiniones que los demás tienen de nuestras capacidades que lo que consideramos capaces de hacer o realizar. No olvidemos que mayor aprendizaje es mayor expansión.

Hagamos unas reflexiones: Cuando nuestros sentidos estén dirigidos hacia nuestras metas  y objetivos podremos inspirarnos y renovar nuestro sistema creativo cada vez que sea necesario, pero…. ¿Qué sucede con aquellos individuos que mantienen cerradas e inflexibles sus estructuras de pensamiento y se albergan en la rutina permanente? Qué le pasa a aquellos profesionales que crecieron en un sistema educativo rígido en el cual a una respuesta le correspondía una sola pregunta? ¿Qué les pasa a aquellos profesionales que nunca se les ha permitido un pequeño margen de error en sus respuestas?

Seguramente, se hayan encontrado con dificultades o muros infranqueables difíciles de superar. Estas pautas de comportamiento y funcionamiento no nos permiten cambiar de rumbo a la nave  para llegar al objetivo; nos agradan estos métodos y no de la visión y, a la vez, propósito en el cual nos hemos involucrado; por tal motivo, si aquellos fracasan, no seremos capaces de replantearnos el llegar a ellos desde otra situación. Sin embargo, la meta debe ser localizada en asimilar nuevos aprendizajes para implementar y llegar al resultado que teníamos proyectado. la diversidad de las formas de lo que se nos permitirá romper con un sistema educativo/formativo, obsoleto, rígido y estructurado.

Dejo para el final el importante trabajo que hacen por la Seguridad Vial las Asociaciones de las Víctimas de Tráfico directamente afectadas por los siniestros en las vías públicas, no tan solo por la pérdida de sus seres queridos, que ya no tiene remedio, retorno, ni compensación posible, pero sí por los daños colaterales que les afectan a las mismas y sus familiares: Psíquicos, humanos, económicos, físicos para toda la vida, etc.. Presentes estaban la Presidenta Nacional de Stop Accidentes  DoñaAna Novella, el represetante de AESLEME ( Asociacion para el estudio de la lesión meduar espinal) en Aragón que nos deleitó e ilustró con una interesante y emotiva disertación, siempre auxiliado y acompañado por el agradable y simpático Jefe Provincial de Tráfico de Zaragoza. Y, la que no podía faltar, es mi encantadora y dulce  amiga Mar Cogollos, acompañada de su agradable y simpático esposo, que es la Presidenta Nacional de AESLEME que fué moderadora en una mesa difícil por su control en tiempos, donde exponía un meritorio trabajo cintífico sobre la necesidad de que los alumnos acudan obligatoriamente al Aula de las Autoescuelas, como ya ocurre en la mayoría de los países europeos, el ínclito Catedrático de Seguridad Vial de la Universidad de Valencia Don Luis Montoro, que como siempre nos tiene acostumbrados dió una lección magistral en esta materia, sobre extrategias de relevancia sobre el factor humano en la educación y formación de los conductores, donde debe de existir lógica y coherencia; a la vez dijo.<<Poco sirven las palabras si no van acompañadas de razones>> , también mencionó unas sabias palabras del ilustre estadista británico Winston Churchill: << De poco sirven las razones si no vienen acompañadas de datos>>

Y, no nos olvidemos de Doña Raquel, Jefa Provincial de Tráfico  de Asturias que nos acompañó con su amabilidad, en todo momento, en la duración del evento.

                                     José Manuel López Marín

 

 

 

 

 

 

 

 

El poder de los alumnos con relación a las empresas autoescuelas


En estos días los alumnos tienen más poder que las propias empresas/autoescuelas. Ellos pueden arremeter, atacar o alabar las autoescuelas con gran euforia o sin piedad en este mundo infinito y sin límites que es Internet y las peligrosas redes sociales, que permiten la difusión y divulgación de contenidos y opiniones a velocidades de vértigo. Es éste uno de los mayores cambios de estos últimos años, el poder pasa de haber sido ostentado por las autoescuelas, a tenerlo los alumnos que exigen y hacen lo que quieren o da la gana en la mayoría de las veces con la bendición de la administración. Pueden, cada vez, ejercer  mayor influencia ante la posibilidad de manifestar su descontento y quejas, así como mala experiencia y aprendizaje de forma pública a una audiencia inconmensurable, por lo que también pueden exigir más respecto, mejor trato, atención y calidad de enseñanza.

Una autoescuela puede trabajar muy duro y con mucho esfuerzo para satisfacer a sus alumnos, pero se puede colapsar si los alumnos descontentos o cabreados alzan la voz y difunden cosas extrañas o tóxicas. Por este motivo, la razón de verticalidad autoescuela/alumnos de tiempos anteriores se pierde y no es válida. Es necesario anticiparse y escuchar las opiniones de los alumnos, animarles a participar en el aprendizaje, cuidarlos, hacerles sentir importantes y que nosotros como centros de formación vial somos necesarios. Se trata de convertir a los alumnos en piezas importantes de la enseñanza de la conducción y a la par fans nuestros. En esta era del marketing la idea es que nuestros alumnos vengan a nuestras autoescuelas, sino que recomienden las mismas y se involucren en ello.

Quienes tienen buena reputación siguen haciendo lo mismo por inercia para mantenerla. Al final  sólo las crisis económicas, huelgas de funcionarios, pérdida de cuota de mercado  hacen analizar qué ocurre, cuál es el problema y la causa de verdad.

Es difícil reflexionar cuando estamos subidos en al éxito, pero para ser autoescuela/empresa innovadora, actualizada y de verdad, siempre hay que estar investigando e indagando como mejorar; y eso debe hacerse en épocas de bonanza, cuando podemos pensar con más tranquilidad y frescura. A la mayoría de las autoescuelas les entra la prisa  cuando cambia el viento, no les es favorable y cuando es tarde. La “autocomplacencia” es, casi seguro, el mayor enemigo de cualquier autoescuela. Es muy conocida la anécdota de un suicida que salta de un rascacielos y al pasar por el cuarto piso le preguntan: <<¿Qué tal vas?, a lo que el contesta,¡hasta hora bien!>> Muchas autoescuelas en estos momentos se comportan de forma similar bajando precios hasta llegar al suicidio. Cuando todo marcha bien no se cuestiona nada, todo son vinos y rosas.

                                                     José Manuel López MarínEl poder

La motivación y la personalidad de los profesionales de la formación Vial son el camino o senda de alcanzar el éxito


La mayoría de la gente dice que la senda de llegar al éxito está pavimentada de fracaso en fracaso, pero los que opinan de forma más optimista y positiva afirman que es de éxito en éxito. El no considerarnos ni vencidos ni fracasados generará que ese potencial, que aún no se ha utilizado, esa energía almacenada, pueda ser puesta  en movimiento o acción.

Los expertos y psicólogos en la motivación y la personalidad, distinguieron en sus análisis y estudios científicos  dos tipos de mentalidades: La fija y la de crecimiento. Generalmente, todos nacemos con una capacidad de “aprendizaje” inmensa y una energía en potencia inagotable. La diferencia entre los profesionales de la formación vial que tienen “éxito” y los que no lo tienen radica en que unos saben que la “capacidad de crecimiento” es permanente y que su resultado depende exclusivamente de ellos, de su trabajo, esfuerzo y ganas de triunfar.

Los que consiguen éxitos o llegan felizmente a sus metas se estimulan con desafíos y asumen riesgos, nada les impide el tratar de conseguir sus metas y llegar al éxito, saben que tienen que esforzarse hasta el límite de sus posibilidades, mientras que los “tóxicos“, los que siempre se quejan y no aportan nada, por no haber conseguido sus pretensiones u objetivos, sólo utilizan una minucia de su potencial ya que en el fondo son vagos y charlatanes, con ideas mercantilistas y no de enseñar a conducir vehículos automóviles.

Mientras unos viven con creencias sanas, verdaderas y beneficiosas para la sociedad, edificando, construyendo y estimulando sueños, otros siguen las rutinas de siempre y se resisten a  cambiar, buscan que el “maná”que les caiga del cielo, son adictos o adeptos a la fábula de la cigarra y la hormiga, o sea, a verlas venir y ejercer la crítica permanente e infame. Decía un amigo mio que: <<La ignorancia es la cuna de los imbéciles>>

Los buenos profesionales de la enseñanza de la conducción con mentes y creencias fijas buscan continuamente una incesante y perseverante aprobación y validación. Viven sumidos  en una autoexigencia que muchas veces juega contra sus sueños, pensamientos y objetivos a conseguir. Los errores, las frustraciones y los fracasos los hieren y lastiman de tal forma que, en cantidad de  veces, esos errores cobran dimensiones mucho más grandes que las que realmente tienen, sumergiéndolos en profundas crisis.

Los que funcionan con mentalidad fija, como mi compañero de Lebrija, pretenden alcanzar los objetivos sin esfuerzos, sin dedicarse por entero y sin otorgar tiempo al proceso de aprendizaje, dado que son buenos profesionales y muy eficientes en sus labores.

Esta mentalidad no acepta revertir el error, prefiere dejarlo a un lado y seguir con otras tareas, sin darse cuenta de que, haciéndolo de esta forma, son cantidad los sueños que quedan a mitad de camino sin llegar a buen puerto. Sienten que ese pequeño error los rotula, marca, etiqueta y los juzga, condenándoles a destino desconocido. Luchan con ese sentimiento de ganar y demostrar a los demás quiénes son o son los mejores; esa pelea cotidiana los llega agotar y les llega a mermar  la energía que necesitan para realizar sus tareas diarias y hacer el amor cuando les toque o le dejen. En esa continua busca de aprobación, viven estancados y varados en posibles errores, que generalmente no reconocen.

Nunca alcanzaremos el éxito a través de la negativa, sino a través de las afirmaciones y las creencias verdaderas que hayamos incorporado.

                                           José Manuel López Marín