Año nuevo vida nueva en las autoescuelas … ¿Empresas?


Año nuevo, vida nueva, eso lo decían nuestros ancestros que, aunque parezca que no, eran sabios e inteligentes. En estos tiempos, donde la velocidad impera por doquier, hay que adaptarse a la modernidad, como llaman algunos. ¿Cómo son y deben ser las autoescuelas/empresas modernas? Han de basarse en tres principios o conceptos fundamentales: La innovación, la creatividad y el marketing. O lo que es lo mismo, diferenciación de los demás y ofertar buenos servicios de formación vial para obtener conductores de automóviles, responsables, seguros y sociables en el uso de las vías públicas, capaces de afrontar todos los riesgos que surjan en tránsito por las mismas. En segundo lugar, poner todas las energías en la comercialización de sus productos o servicios. Las autoescuelas deben ser necesarias para la sociedad por su experiencia en la formación de conductores y la buena calidad de sus servicios al ciudadano. Lo que ahora se llaman “autoescuelas de calidad“. La prueba de la innovación y la creatividad no reside en su novedad, ni su contenido comercial, que puede ser engañoso por sus ofertas desafortunadas y truculentas; MÁS BIEN, HA DE SER  ACTIVO Y EFICIENTE EN LA FORMACIÓN VIAL DE LOS FUTUROS CONDUCTORES PARA QUE SEAN RESPONSABLES, SEGUROS, PRECAVIDOS ANTE EL SINIESTRO VIAL Y EFICACES EN LA TOMA DE DECISIONES Y, MÁS IMPORTANTE AUN, SER SOCIABLES Y PRACTICAR LA CORTESÍA EN EL USO DE LAS VÍAS PÚBLICAS.

El liderazgo o no liderazgo de los directivos de las autoescuelas es el factor más crítico del éxito de las mismas. Todas las empresas desarrollan a sus profesionales: los forman o los deforman.

En las empresas/autoescuelas  y en la propia vida, los mejores son los que tienen más capacidad de adaptación a los cambios que puedan venir o surgir. Porque ahí reside la inteligencia y sabiduría de estos profesionales, la capacidad de adaptación al entorno y sacar lucro de ello. La versatilidad es uno de los rasgos que mejor define a los empresarios líderes. No se gestiona de la misma forma  a una autoescuela en un entorno macroeconómico de crecimiento que en otro de profunda crisis como la que padecemos desde hace tiempo; en un entorno, como el actual, de restricción del crédito o con intereses leoninos o abusivos de los bancos que nos ahogan, que otros momentos de fácil acceso a la financiación. La capacidad de gestionar bien un posible cambio de la formación de los conductores y los nuevos exámenes de conducir, de moverse en contextos más diversos, es lo que puede garantizar la supervivencia de nuestras autoescuelas/empresas  y permitirá que las mismas sorteen estos temporales, no encallen en los arrecifes o vayan al abismo cuando las circunstancias no son las más propicias: aparición de competidores sin escrúpulos, productos de formación extraños y fraudulentos o caídas de márgenes de mercado por una competitividad desafortunada. Gestión es hacer las osas bien; liderazgo es ir por buen  camino y hacer lo correcto. Donde hay una autoescuela de calidad y de éxito, es que alguien tomó una decisión correcta y valiente. El éxito va acompañado de la capacidad de riesgos. Es el factor que mejor define a los buenos líderes empresarios.

Muchos ejecutivos de autoescuelas, compañeros míos, piensan que son maravillosos porque se expresan y hablan bien. Pero no se dan cuenta  de que ser “maravillosos” con sus compañeros  significa poner atención y escucharlos bien. Lo peor es mirar siempre  a su propio ombligo y no escuchar a los demás. Pocas cosas  causan tan buen efecto en los empleados, compañeros, amigos y alumnos como pedirles opinión sobre algún tema o atender con interés sus inquietudes, problemas y necesidades. Escuchar bien no es fácil para algunas personas soberbias, implica una actitud atenta y sincera  con la otra persona partícipe en la conversación. No aprecia, ni se da cuenta, ni siente que cuando se le escucha con atención, es el momento de sentirse reconocido e importante. Lo malo es que, en muchas reuniones, todos quieren hablar  a la vez y se establece un dialogo de sordos improductivo y baldío  que raya en la descortesía. Ante esa competencia de voces olímpicas  y desenfrenadas  lo más aconsejable es acogerse a la paz y seriedad del silencio. En la empresa, en la vida profesional y organizaciones empresariales son, si no todo, si mucho,  y saber escuchar es una ventaja competitiva de enorme valor para que esas relaciones fluyan oportunamente. Muchas veces en estas reuniones  la planificación a largo plazo no es pensar en decisiones futuras, sino en el futuro de las difíciles decisiones del presente, que son abundantes e importantes.

<<Los planes son inservibles, pero planificar es imprescindible>> Dwight Eisenhower. La “flexibilidad” ha de ser algo esencial y fundamental para ir adaptándose  a las circunstancias del momento, pero más importante es tener una “hoja de ruta” que marque el sendero para no ir desorientados y quedar expuestos a los impulsos, apetencias y circunstancias de  cada momento.

                                     José Manuiel López Marín

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