El “fracaso, la “frustración” y el no olvido de la soberbia


Existen personas en nuestra profesión que han disfrutado con abundancia y plenitud del éxito , ganando mucho dinero. Eran ídolos indiscutibles y buenos empresarios según se decía, al menos aparentemente. Pero muchas veces, esa situación de bienestar, ciega a las personas y  las hace subir, crecer  u orientar hacia la soberbia. El sentirse en el altar o púlpito y no mirar para los de su entorno o no calibrar que esta sociedad o profesión son cambiantes, sujetas a los avatares del momento; es un grave error que puede conducirlos al fracaso, las tinieblas, ostracismo u olvido aunque vivan próximos al apóstol Santiago.

Frente a la llegada del fracaso o el error de no saber adaptarse a la nueva situación, estos profesionales suelen elaborar diálogos internos con ellos mismos, porque tal como uno se siente es como interpreta todo lo que sucede. De acuerdo con cómo nos sentimos, es como interpretamos tanto la realidad como a los demás actores de esta película. Para estos personajes, en su mayoría vengativos y rencorosos con sus compañeros, a los que creen culpables de su fracaso se les puede dar el siguiente consejo de Henry Ford .: <<Si crees que puedes, tienes razón; si crees que no puedes, también tienes razón>>  Lo peor es tratar enturbiar su fracaso enrareciendo el sector, en estos momentos muy confuso y convulso, con actuaciones extrañas, creando en la Autonomiía, escuelas “low Cost” en diversas ciudades, con cursos sprint de bajo precio (política del ventilador) para cabrear a sus compañeros ya bastante tocados con la crisis de alumnos de estos tiempos. Todo ello provocando una competencia descarada, desleal y miserable de precios. Para mayor intoxicación, creando una Asociación de “sello de caucho” familiar y con algún coleguilla servidor, incentivando con caramelillos y promesas a otros profesionales descontetos con esta mala situación en que vivimos todos en general. ¡¡Ya viene el Mesias deseado,  que nos va a resolver los problemas del sector!! Que cuando era un todopoderoso jamás miró para los demás y sí, por el contrario, miró descaradamente por su bolsillo.

Estos profesionales llenos de creencias y faltos de humildad visualizan las distintas situaciones por las que atraviesan  a través de mecanismos psicológicos. Son ingenuos y pìensan que todo lo que ellos crean sucederá, lo que dependerá de la información y la experiencia que haya sido asimilada en su calenturienta mente. Si fuimos criados en un ambiente de miedo, todo nos causará temor y ese mismo miedo será el causante de paralizar la posibilidad de transformar el fracaso.

Una mente cerrada como la de estos frustrados líderes es sinónimo  de una mentalidad equivocada y vengativa. Todas estas creencias de grandeza infinita  y conceptos estrafalarios deben se triturados debido a que nuestras acciones se moverán de acuerdo con lo que la mente considere normales y sanos. Estos datos y experiencias equivocadas incorporadas terminan convirtiéndose en una obsesión para estos individuos, en una imagen o una palabra que repetidas veces aparecerá en sus mentes  como flashes.

Estos recuerdos de anteriores grandezas se repiten una y otra vez, y cuando más quieren ser libres es estas ideas, más se arraigan en su estructura de pensamiento.

La obsesión de estos individuos o superhombres, que antes fueron estrellas de nuestra profesión, les genera dolor, angustia y pensamientos automáticos absurdos que hieren y manipulan el desarrollo de su potencial y su salida del fracaso.

Situados en este lugar, el cambio les cuesta, les hace acostumbrarse  a funcionar en la confusión y conformismo en el nuevo sistema de vida. En ese estado inerte, los hace mantenerse en el estado o zona del fracaso o error, haciendo difícil la posibilidad de pensar con claridad y rapidez. Desde esa posición tienen dificultades para tomar decisiones lógicas y racionales y lo único que hacen es repetir errores que les impiden transformar todo reto o fracaso en éxito o beneficio.

<<Cuando más piensas sobre una cosa, más se hace parte  de tu realidad>>  (Ley de la concentración). Nunca sucede algo en el exterior si primero no ha sucedido dentro de nosotros. Nunca se alcanza el éxito ni  el reconocimiento externo si antes  no lo has alcanzado  y en tu interior.y en tu mente.

                                         José Manuel López Marín

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