Lo más importante en estos momentos como educadores/formadores viales es que: Nos cambiemos a nosotros mismos


Cuando un profesional de la enseñanza de la conducción de los vehículos automóviles o una persona saben quienes son, esos profesionales o personas, jamás renunciarán a lo que se han propuesto alcanzar o las metas a conseguir,  porque saben de sobras que se lo merecen. Están convencidos que el concepto o la imagen que reciben de sí mismos todos los días responde a su imagen correcta; pero nunca sucede de esta forma. ¿Qué imagen y concepto tenemos de nosotros mismos? Generalmente, tenemos de nosotros una imagen y un concepto, una fijación mental ya grabada que alojamos en nuestra mente y se repite una y otra vez. Así es como son nuestras mentes y así pueden convivir diversos tipos de imágenes no positivas.

Los perjuicios, que en nuestra profesión existen abundantes y variados, son imágenes previas de las personas o de las oportunidades. Toda imagen  previa que nos anticipe o sea un síntoma de una derrota es un perjuicio.

Muchas veces nos obsesionamos con cualquier cosa y con abundancia, en estos tiempos de locuras continuas, con el mal de los precios, sin darnos cuenta que la obsesión es una imagen que se repite o reitera de forma continua; y siempre gira en el entorno de esa idea fija (los precios). Sensaciones que continuamente se repiten de manera compulsiva e impulsiva. Son imágenes que nos perturban y roban la paz y la tranquilidad, que no permiten que los momentos de descanso sean plácidos, tranquilos y profundos, por estar rodeados de engaños e ideas locas. Si realizamos un análisis de todo, comenzaremos a intranquilizarnos y desesperarnos, porque nuestras preocupaciones profesionales y familiares habrán pasado al estado de obsesión de que nunca alcanzaremos nada e iremos al “carajo” como dicen allende el Atlántico nuestros hermanos y compañeros iberoamericanos.

Los profesionales de la formación vial que no son capaces de sacarse el lastre de lo malo y están anclados en la avaricia y la codicia, viven con esas imágenes obsesivas de forma continua, no les importa donde se encuentren, porque les acompañan permanentemente en todos los lugares a donde vayan o se encuentren, son los inventores de la ruindad agridulce en las autoescuelas o academias de manejo. Son los listillos que todo destruyen por una miseria obtenida con triquiñuelas y una falsa e inútil educación/formación de los futuros conductores.

Muchas de las imágenes mentales que tenemos son las que cotidianamente construimos en nuestra propia mente y, los pensamientos obsesivos o limitantes que tenemos, suponen un freno haciéndonos creer que no merecemos los éxitos que deseamos, ni el tener una vida en paz y ser felices con nuestros compañeros o seres queridos. Esas limitaciones podríamos haberlas puesto nosotros mismos o construido en consenso con la imagen que los otros tenían de nosotros y los tomamos como propios. Cuando los profesionales de la formación vial no se quieren, siempre eligen lo negativo para su profesión y vida: competencias desleales u otras arbitrariedades a las que ya estamos acostumbrados .

La credulidad nos hace que creamos cualquier cosa y vivamos limitados al no aceptar la creencia de la energía potencial que albergamos dentro de nosotros mismos.

Las “creencias” suponen  la imposibilidad, la limitación que nos hace creer que nunca alcanzaremos el éxito o las metas deseadas. Eso es lo que se denomina “paradigma”, la idea que creemos verdadera y nos limitaJustificaciones, explicaciones y aclaraciones, que nos decimos a nosotros mismos tratando de entender el por qué no alcanzamos las metas o propósitos apetecidos.

Realizar o hacer lo que no nos sirve para nada nos limita y hace perder el tiempo. Si seguimos la rutina de hacer lo mismo de siempre, obtendremos los mismos resultados cada vez más obsoletos. Los problemas no los resolvemos como Merlín por arte de magia; para obtener soluciones, debemos ser creativos innovadores y llegar al “cambio deseado” en la formación obligatoria de los conductores y  determinadas formas o ejecuciones novedosas  en los exámenes de conducir, meta perseguida por nuestro actual Director General de Tráfico Pére Navarro Olivella y su equipo.

El problema surge después de conseguir las cosas, porque supone una limitación a la creatividad, lo que siempre nos frena es lo que tenemos o hemos conseguido. Nos establecemos o asentamos en lo que se llama “zona de confort o comodidad“. La acomodación, como pasó en este últimos años, nos llevó a la rutina y es el peor enemigo para conseguir nuevas metas o éxitos.

Los éxitos o metas más importante que pretendamos conseguir o alcanzar, no ha de ser los dineros que nos envenenarán y nos harán codiciosos, no ha de ser la salud, ya que debemos de llevar siempre una vida sana tanto corporal como mental. <<La meta más importante es conseguir que nos cambiemos nosotros mismos>>

                                               José Manuel López Marín

 

 

 

 

 

Publicado por

Clubautoescuela

Experto en formación Vial y educacional.

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