Webinar: ¿Cómo podemos acelerar la transición hacia un transporte sostenible?


El próximo 15 de diciembre, transporte y logística suman fuerzas para tratar de responder a una de las cuestiones más candentes del sector del transporte por carretera.

¿De qué se trata?

Como punto de encuentro para el debate profesional, este evento será una llamada a la acción para acelerar el tránsito actual hacia un transporte verdaderamente sostenible.

Durante una hora y media, en formato online y abierto al público – previa inscripción, los ponentes conversarán en torno a las cuestiones planteadas por el moderador durante el encuentro.

El evento contará con la presencia de directivos del transporte de mercancías, energías alternativas, vehículos eléctricos, logística y colectivos sectoriales.

Webinar con la presencia de directivos de transporte de mercancías, energías alternativas, vehículo eléctrico, RSC, logística, de empresas de fabricación de vehículos industriales, colectivos sectoriales, de alimentación, bricolaje, ferretería y suministro industrial para debatir y mover a la acción para acelerar el tránsito actual hacia un transporte verdaderamente sostenible.

Martes 15 de diciembre de 2020 de 10h 00´a 11h 30´

Incluye preguntas a través de chat. Acceso libre y gratuito.

Previa INSCRIPCIÓN

El programa incluye:

» Intervenciones a cargo de expertos en logística y transporte de diferentes sectores.

» Preguntas a través del chat

Temas a tratar

» ¿Cuál es el reto medioambiental de la cadena de suministro?
» ¿Qué hacen los actores de hoy y qué se puede hacer?
» ¿Qué compromisos deben adquirirse?
» ¿Quién debe liderarlos?
» ¿Cómo gestionar su cumplimiento?
» ¿Grandes o pequeños objetivos sucesivos?
» ¿Qué hace la tecnología y qué más puede hacer?
» ¿Qué hacen los poderes públicos y qué deben hacer?
» ¿Hoy se puede ser “green logistic” de verdad?
» ¿Transporte en vacío vs transporte sostenible?
» ¿Rentabilidad y entorno son términos antagónicos?

José María Chamizo

Director de Energías Alternativas de IVECO

Arturo Pérez de Lucia

Gerente de AEDIVE (Asociación Española de Vehículo Eléctrico)

Julio Pazos

Responsable de TAISA Logistics Grupo Mahou-San Miguel

Roberto Rodríguez Hevia

Responsable de logística de CAPSA FOOD

Participante a confirmar

de Leroy Merlin Muriel Moscardini

General Manager Spain de Ontruck Ricardo J. Hernández

Inscríbete

Divulgación: Club Autoescuela

La Europa Futura 2020. Innovación, tecnología y digitalización.


Una serie de diálogos para analizar los retos que afronta la Unión Europea y los planes más relevantes para el crecimiento, desarrollo y economía comunitaria.

Síguelo en directo este miércoles 2 de diciembre:

EUROPA FUTURA:
INNOVACIÓN, TECNOLOGÍA Y DIGITALIZACIÓN

Con la participación de:

Margrethe Vestager.
Vicepresidenta segunda para la Era Digital y comisaria de
Competencia de la Comisión Europea.

Nadia Calviño.
Vicepresidenta tercera y ministra de Asuntos Económicos y
Transformación Digital del Gobierno de España.

Federico Linares.
Presidente de EY España.

Tobías Martínez.
CEO de Cellnex.

Javier Moreno.
Director de EL PAÍS.

Xavier Vidal-Folch.
Columnista de EL PAÍS.

Alicia González.
Corresponsal de Economía Internacional de EL PAÍS

AGENDA:

2 de diciembre de 2020

17:00 Bienvenida institucional.

» Federico Linares. Presidente de EY España.
» Javier Moreno. Director de EL PAÍS.

17:05 Diálogo: EUROPA FUTURA Y DIGITAL

» Margrethe Vestager. Vicepresidenta segunda para la Era Digital y comisaria de Competencia de la Comisión Europea.

17:30 Mesa redonda: RETOS Y MEDIDAS PARA UNA EUROPA DIGITAL ​

» Federico Linares. Presidente de EY España.
» Tobías Martínez. Consejero delegado de Cellnex.

Modera: Alicia González. Corresponsal de Economía Internacional de EL PAÍS.

17:55 Cierre:

» Nadia Calviño. Vicepresidenta tercera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital del Gobierno de España.

Conductor del acto: Carlos de Vega. Subdirector de EL PAÍS

Los líderes resilientes deben estar preparados para adaptarse durante la recuperación del COVID-19


Las cuatro dimensiones que los líderes deben saber gestionar: física, emocional, financiera y digital.

La confianza es un concepto inherente en el día a día de los seres humanos, en nuestras relaciones, acciones o en las expectativas que generamos de los demás. Esto también se aplica a las instituciones, empresas u organizaciones: deben cumplir sus promesas y ser responsables con su entorno.

La pandemia de la COVID-19 ha tenido un alto impacto en nuestra sociedad y ha incrementado la incertidumbre en todos los ámbitos, por lo que precisa reconstruir la confianza perdida.

A medida que los líderes traten de guiar a sus organizaciones y grupos de interés de forma segura a través de esta crisis, la certeza será más crítica que nunca. Para reconstruir esta confianza entre las partes involucradas y posicionar mejor a las empresas a largo plazo, los líderes deben centrarse en cuatro dimensiones: física, emocional, financiera y digital.

El desafío de la confianza

Investigaciones recientes demuestran que la presencia de la confianza trae consigo resultados positivos. Esto hace que las comunidades que tienen este sentimiento altamente desarrollado estén mejor preparadas ante una crisis y tengan un crecimiento económico más fuerte, una mayor innovación, más estabilidad y, en definitiva, mejores resultados.

En tiempos de crisis, como una pandemia, es fundamental aprovechar la fuente de confianza para difundir información crítica, mantener la tranquilidad y contener la enfermedad.

Ahora es más importante que nunca valorar la certeza y la seguridad e infundirla en todo lo que hacemos como individuos y como líderes empresariales.

En este sentido, ser proactivo en la generación de confianza durante una época de crisis puede ser un factor diferencial para un líder empresarial.

Las dimensiones de la confianza

Los líderes empresariales se relacionan con diferentes grupos de interés, cada uno con distintas preocupaciones: clientes, comunidades, empleados, proveedores o accionistas.

En el trayecto de generación de confianza que los líderes emprenden desde el inicio de la crisis de la COVID-19, deben ser empáticos con cada uno de sus grupos de interés, considerando sus necesidades en las cuatro dimensiones de la confianza (física, emocional, financiera y digital). Para ello, es fundamental elaborar estrategias en cada una de estas esferas y comunicarlas oportunamente y con honestidad.

¿Qué se preguntará cada grupo de interés? ¿Qué es lo que más les preocupará?, Son algunas de las cuestiones que hay que saber responder desde diferentes perspectivas y aportando soluciones innovadoras.

Confianza física: ¿los lugares físicos son seguros?

Mientras los clientes y la sociedad en general se preguntan si es seguro reunirse presencialmente en lugares compartidos, los empleados quieren saber si están seguros en su lugar de trabajo y si se están tomando todas las precauciones.

La interacción social y física es una parte esencial de la experiencia humana. Está demostrado que el encierro y el aislamiento pueden tener consecuencias en la salud mental. Por ello, es importante ser responsables y ofrecer un mensaje cauto y honesto.

Aunque muchos estén ansiosos por volver a la “vida normal”, el regreso a la interacción física de antes de la pandemia dependerá de la capacidad de los individuos para volver a confiar en que estarán a salvo en lugares públicos.

Es probable que la cuestión de la seguridad física sea aún más vital en las industrias donde el contacto físico es necesario y los recursos y activos son constantemente compartidos por todos. El turismo, el comercio minorista y la restauración entran en este segmento.

Confianza emocional: ¿las necesidades de los grupos de interés están siendo valoradas?

Los clientes y los distintos grupos quieren conocer si pueden confiar en que la organización les dice la verdad, si cumplirá con ello y qué está haciendo para ayudar en esta crisis.

Los líderes empresariales pueden ayudar a crear confianza centrándose en la intersección de sus capacidades y el bien social que pueden hacer por sus clientes y comunidades. Poner las necesidades de los grupos de la sociedad en primer plano demuestra un compromiso responsable por encima de los beneficios a corto plazo, lo que fortalece la confianza a largo plazo.

Por otro lado, los empleados pueden dudar de si están capacitados para realizar su trabajo en estas circunstancias excepcionales. En este sentido, la mejora de las capacidades del trabajo en remoto puede ayudar a muchos profesionales a sentirse más conectados y seguros para desempeñar su labor.

A medida que la recuperación continúe y los trabajadores se reincorporen, los líderes también tendrán que comunicar y asegurar a la plantilla que están regresando a entornos seguros.

Confianza financiera: ¿se están atendiendo las preocupaciones económicas y financieras de los grupos de interés?

Los consumidores quieren conocer si pueden confiar en que la organización tendrá un comportamiento responsable durante la crisis, mientras que los empleados quieren saber si mantendrán su trabajo y si contarán con apoyo en este momento complejo. El resto de los actores se preguntan si pueden confiar en que la empresa entenderá los desafíos que vienen por delante y las limitaciones que pueden surgir.

En todos los casos, la desconfianza puede incrementarse. Estafas, situaciones de aprovechamiento o malas experiencias pueden aumentar esta sensación bajo un enfoque de poca transparencia. En este contexto, las comunicaciones de los líderes de las organizaciones deben basarse en acciones claras y factibles, centradas en el mantenimiento de la integridad frente a la incertidumbre financiera.

Confianza digital: ¿los datos de los grupos de interés son seguros?

La seguridad y la privacidad de los datos son cuestiones importantes para la confianza. Por lo tanto, será fundamental que los dirigentes -en particular del sector público, del ámbito tecnológico y las telecomunicaciones- generen confianza respecto a los datos personales que se manejan y que se salvaguarden adecuadamente durante la fase de recuperación. Cuando se prometa, los datos de identificación personal deben ser anónimos y eliminarse después del período de tiempo pertinente.

Los responsables deben tener en cuenta los riesgos cibernéticos en toda la red de sus grupos de interés: terceras partes, asociados, clientes o empleados. Algunas de estas cuestiones serán nuevas para los líderes que históricamente no han considerado que sus organizaciones sean “empresas tecnológicas” y que no han tenido que valorar cuestiones de privacidad, seguridad o de vigilancia.

Los líderes empresariales que adopten decisiones acertadas en la dimensión digital generarán confianza con sus grupos de interés e impulsarán el éxito sostenible.

Ser digno de confianza

Los líderes empresariales no pueden controlar la pandemia ni otras fuerzas externas más allá de su esfera de influencia. Por lo tanto, deben centrarse en las áreas que pueden dominar -como la calidad de los productos y servicios, el buen trato a sus empleados, el compromiso de comportarse de forma ética y transparente, y la competencia digital- e infundir a sus acciones en esas áreas un propósito y una integridad.

Ser digno de confianza implica abordar las necesidades y preocupaciones de los grupos de interés en cada una de las cuatro dimensiones de la confianza de dos maneras: con competencia e intención.

La competencia se refiere a la necesidad de “hacerlo bien”.

La intención se refiere al significado que hay detrás de las acciones de un líder empresarial: tomar medidas decisivas con empatía, transparencia y verdadero cuidado de las dificultades a las que se enfrentan las partes interesadas.

Los líderes resilientes deben estar preparados para adaptarse, con el objetivo de servir mejor a sus grupos de interés y preparar a sus organizaciones para avanzar hacia una “nueva normalidad”. El equilibrio de la confianza es clave para tener éxito en este desafío, que permitirá mantener la continuidad del negocio y prevalecer después de la crisis.

El tribunal supremo ha desestimado el recurso de la Asociación que agrupa a las estaciones de ITV en toda España


Ha desestimado el recurso de la Asociación que agrupa a las estaciones de ITV en toda España que solicitaba dejar sin efecto el Auto que paraliza cautelarmente la aplicación de la Orden que recortaba el plazo de vigencia de la revisión técnica de los millones de vehículos afectados durante el estado de alarma.

En el nuevo Auto dictado por el Tribunal Supremo resulta muy significativo el reproche jurídico que realiza a los argumentos planteados por el Ministerio de Industria a través de la Abogacía del Estado, para oponerse a la suspensión cautelar dictada, que basaba su oposición a la medida cautelar de suspensión adoptada por el Alto Tribunal en que “la disposición suspendida está orientada al deber de preservar la continuidad del servicio de ITV, al deber de asegurar la seguridad vial así como, en fin, a la protección del medio ambiente”.

El Tribunal Supremo ha desmontado los argumentos planteados por el Ministerio de Industria a través de la Abogacía del Estado. Considera que “no es convincente que el deber público de asegurar la continuidad del servicio de ITV dependa de lo que dispone la disposición suspendida y, en cambio, la parte recurrente ha razonado que la decisión que hemos suspendido cautelarmente impone cargas que no se demuestra que posean un efecto apreciable en el interés general” para añadir que “no se aprecia en qué medida se perjudique la seguridad vial toda vez que las ITV seguirán produciéndose en forma periódica y en los plazos legales.

Por ello tampoco tiene consistencia el alegato de incidencia en el medio ambiente, que solo se sugiere, en cuanto no se aporta ni siquiera un mínimo principio de prueba de que los vehículos pierdan la aptitud técnica necesaria para circular como consecuencia de la medida cautelar”.

Así, el Auto concluye señalando de forma muy expresiva que “en una ponderación obligada de los intereses en presencia entendemos que el interés que esgrime el Abogado del Estado se enfrenta al interés, también atendible, de que no se abonen tasas por inspecciones sucesivas practicadas en plazos cortos cuya necesidad para la seguridad vial puede ser discutida y con pérdida de horas para los propietarios de vehículos, y para el sector económico que representan los recurrentes, en un trámite burocrático que, además de su coste por las tasas a pagar, es necesario demostrar como algo necesario, por ser repetido en plazos breves”.

¿Se deberá rectificar la vigencia de las ITV de los vehículos que hubiesen pasado la revisión antes de septiemenbre?

Al ser el nuevo Auto firme y no caber recurso ordinario alguno contra el mismo, sólo queda pendiente la resolución del recurso de aclaración planteado al Alto Tribunal en relación al ámbito de aplicación de la resolución judicial dictada, a fin de que confirme si el criterio restrictivo de aplicación dictado por el Ministerio de Industria es correcto, o si por el contrario el Auto debería aplicarse a todos los vehículos afectados durante el estado de alarma, hubieran o no realizado ya su revisión, para de este modo poder rectificar el recorte de la vigencia aplicada en las fichas técnicas de los vehículos que ya hubieran pasado la ITV antes de dictarse el Auto de suspensión cautelar a finales del pasado mes de septiembre.

Divulgación: Club Autoescuela