La eurodiputada Izaskun Bilbao pide a la CE medidas contra los abusos de empresas de transporte lituanas


La Eurodiputada vasca presenta una iniciativa parlamentaria instando a la Comisión europea a que adopte medidas contra el dumping social y la explotación laboral “vergonzante” que llevan a cabo grandes empresas de transporte lituanas.

Con ocasión de la tramitación del Paquete de movilidad de la UE, cuyo papel fue determinante para su aprobación, la eurodiputada Izaskun Bilbao presentó iniciativas parlamentarias similares denunciando la situación de precariedad laboral que vive el sector del transporte, en la que dicho paquete legislativo debe contribuir a su erradicación.

Escándalo por las condiciones y abuso


Hace unos días Fenadismer se hizo eco del impactante reportaje de investigación, emitido en televisión lituana, sobre las prácticas abusivas a que se ven sometidos miles de conductores profesionales que trabajan para grandes empresas de transporte internacional de dicho país, lo que ha ocasionado un profundo impacto en la sociedad lituana y en diferentes ámbitos políticos, que ha trascendido más allá de sus fronteras.

En este sentido, la Eurodiputada española Izaskun Bilbao ha presentado una iniciativa parlamentaria dirigida a la Comisaría de Transportes, Adina Valean, instando a la Comisión Europea a que investigue y tome medidas contra el dumping que las principales empresas lituanas de transporte por carretera practican para competir en el mercado de la Unión.

La Eurodiputada basa su iniciativa en el Paquete de movilidad aprobado por el Parlamento Europeo, fundamental para que el sector del transporte por carretera aporte lo mejor que tiene, flexibilidad y capilaridad, a la logística europea.

Debe competir gracias a esa virtud, a un proceso acelerado de digitalización, a su progresiva descarbonización y a la oferta de nuevos servicios y prestaciones basados en la innovación y la combinación eficiente con otros modos de transporte.

Por ello, insta a que se expulse del mercado a quienes se obstinan en seguir compitiendo a base de precarizar el mercado, degradar sus condiciones de empleo y esclavizar a los profesionales.

Según recoge en su iniciativa parlamentaria, el reportaje televisivo revela que compañías, que copan ya el 6% del mercado europeo, “practican un dumping social que debería avergonzar a las empresas que lo propician y las autoridades que lo consienten. Es, además, una vergüenza para el modelo social de la UE y un riesgo para la seguridad vial porque se obliga a los conductores a incumplir hasta los tiempos de descanso. En febrero entró en vigor el paquete de movilidad, pero hay prácticas y tipos de relación laboral que hay que cortar de inmediato”.

No es la primera vez que la Eurodiputada vasca plantea una iniciativa de este tipo. Antes de aprobarse el Paquete de movilidad denunció que el primer problema que debía combatir esta legislación era el dumping social que conduce al subempleo y degrada las condiciones de trabajo de todos, como por ejemplo los miles de camioneros filipinos con infra-contratos utilizados por empresas buzón suecas en Lituania, prestando servicio en las carreteras de la Unión.

En su respuesta la Comisión Europea aludía a la responsabilidad de los Estados miembros en el control de estas infracciones y mostraba su optimismo por el efecto que tendría el Paquete de movilidad en la eliminación de este tipo de prácticas.

En esta ocasión, en el reportaje de la televisión lituana explica como miles de personas en precarias condiciones, residentes en antiguas repúblicas soviéticas con bajos niveles de renta, acuden a las ofertas que las empresas lituanas publican en Internet seducidos por condiciones de empleo que prometen salarios que rondan los 2000 euros.

Una vez formados los contratos comienza el rosario de prácticas irregulares que recortan ese salario hasta en dos terceras partes. Alguna de ellas consiste, por ejemplo, en constituir un depósito mensual que se detrae del salario para atender daños producidos en el camino por accidentes, cuando los vehículos deben tener legalmente un seguro. Teóricamente si no hay accidentes ese “deposito” retorna al conductor, pero algunos de los entrevistados afirman que no conocen ningún caso en que se haya producido esa devolución.

Asimismo en su iniciativa parlamentaria, Izaskun Bilbao, se hace eco del dramático relato que hacen un grupo de ocho conductores en el referido reportaje sobre sus condiciones de vida, hacinados en una pequeña habitación de apenas 15 metros cuadrados en la que duermen en literas.

Así explican como las empresas les sancionan con nuevos descuentos del salario por no respetar las rutas que les asignan las empresas que sistemáticamente evitan las autopistas de peaje, discurren a veces por carreteras que no admiten vehículos de gran tonelaje o por cascos urbanos de pequeños pueblos y ciudades, derivando las sanciones por las infracciones cometidas en estos recorridos a los propios conductores, los cuales se arriesgan además a perder su carnet y la posibilidad de seguir conduciendo.

Igualmente, otros conductores describen los recorridos que se ven obligados a realizar en furgonetas en las que pasan en ocasiones hasta cinco días, cuando son sustituidos por otros compañeros en diversos puntos de Europa. Las compañías les obligan a pagar por esos desplazamientos, deben pagarse las comidas durante esos viajes, que tienen que ver con su actividad laboral, y son obligados a volver a conducir sin respetar los tiempos de descanso fijados por las normas europeas, lo que supone un riesgo para los propios conductores perjudicando gravemente la seguridad vial.

Divulgación: Club Autoescuela

Obligaciones de un conductor profesional que resulte positivo en la prueba de antígenos para cruzar la frontera en Reino Unido


La IRU ha publicado una guía con el Protocolo de actuación para cualquier transportista que se encuentre en el Reino Unido y de positivo en la prueba de antígenos que se realiza para cruzar la frontera, ahora que el país no pertenece a la UE y es, a todos los efectos, un tercer país.

En este aspecto el primer paso a seguir por parte de los conductores teóricamente positivos es someterse a una PRC que les obligará a esperar entre 24 y 36 horas para recibir el resultado definitivo.

Esta espera al resultado de la prueba PCR, supondrá que el conductor permanezca totalmente aislado en la cabina de su camión, sin contacto con ninguna otra persona.

Finalmente, si la PCR es negativa, el chófer podrá retomar su camino hacia la frontera sin ningún tipo de requisito adicional, mientras que si se confirma el positivo, el conductor será escoltado hasta uno de los hoteles habilitados para cumplir la cuarentena obligatoria.

En este caso, el chófer debería guardar diez días de aislamiento obligatorio a la espera de superar la enfermedad y realizar nuevo test que deberá confirmar si sigue enfermo o se ha curado.

Así mismo, el Gobierno del Reino Unido asume los gastos de alojamiento y alimentación del conductor e incluso está pautado que también asuma los gastos sanitarios en algunos casos.

Divulgación: Club Autoescuela

Transporte post Brexit: servicios ilimitados pero con controles fronterizos


El acuerdo suscrito entre la UE y el Reino Unido permitirá dar continuidad a la actual conectividad del transporte por carretera, aunque la prestación de servicios por parte de los transportistas españoles se verá ralentizada a partir del 1 de enero con el establecimiento de controles fronterizos y aduaneros para acceder a ese país. Así, con la actual licencia comunitaria, las empresas transportistas españolas podrán seguir realizando sin límite alguno transportes internacionales con el Reino Unido y además hasta dos operaciones de cabotaje en territorio británico.

Para que sea aplicado con carácter definitivo, el acuerdo deberá ser ratificado en las próximas semanas tanto por el Parlamento británico como por los Parlamentos nacionales de los Estados miembros que conforman la Unión, aunque en todo caso entrará en vigor con carácter provisional el próximo 1 de enero, eliminando la posibilidad real de un colapso total del tráfico de camiones entre ambos países, aunque el establecimiento de controles fronterizos y aduaneros a partir de dicha fecha ralentizará el acceso de los camiones al territorio británico, «por lo que previsiblemente se reproducirán las colas kilométricas que en las últimas semanas venían produciéndose».

Ante esta nueva situación, el Gobierno británico ha elaborado un documento explicativo, que contiene las siguientes cuestiones:

¿Los transportistas por carretera seguirán teniendo los mismos derechos para operar entre la UE y el Reino Unido?

El Acuerdo de Comercio y Cooperación UE-Reino Unido suscrito prevé el acceso de al transporte internacional a partir del 1 de enero sin cuotas ni imitaciones de cupo para las empresas transportistas que transportan mercancías por carretera entre la UE y el Reino Unido. Esto significa que los camiones de cualesquiera de los países de la UE podrán llegar al Reino Unido y regresar de allí ilimitadamente, incluso cuando no estén cargados. Los mismos derechos se otorgan a los transportistas del Reino Unido que viajen desde dicho país a cualquier punto de la UE y su regreso.

De no haberse alcanzado el Acuerdo, solo un número muy reducido de empresas transportistas titulares de licencias de la Conferencia Europea de Ministros de Transporte (ECMT) habrían podido realizar estos viajes (en el caso de España en torno sólo a 800 autorizaciones). Sin embargo, gracias al acuerdo alcanzado, las empresas transportistas de los países de la UE podrán seguir operando con su actual licencia comunitaria para poder seguir transportando mercancías al Reino Unido. En el caso de las empresas transportistas residentes en el Reino Unido, su licencia comunitaria será sustituida por una nueva licencia para poder operar con la Unión Europea, la cual será expedida por las autoridades británicas siempre que cumplan los requisitos de competencia profesional, capacidad económica, honorabilidad y establecimiento idénticos a los exigidos a las empresas de la UE.

Además las empresas transportistas de la UE y del Reino Unido también podrán realizar hasta dos operaciones adicionales en el territorio de la otra parte, una vez que hayan cruzado la frontera. Esto permitirá a los transportistas de la UE que llevan una carga al Reino Unido realizar dos operaciones de cabotaje en el Reino Unido, lo que limitará el riesgo de tener que viajar de regreso a la UE sin carga.

Para los transportistas del Reino Unido, estas operaciones adicionales pueden estar compuestas por dos operaciones de comercio cruzado (es decir, operaciones de transporte entre dos Estados miembros) o bien una operación de comercio cruzado y una operación de «cabotaje» (es decir, una operación de transporte dentro de dos puntos de un solo Estado miembro).

¿Contiene el Acuerdo UE-Reino Unido disposiciones específicas sobre seguridad vial y competencia leal entre transportistas?

Todas las empresas transportistas, conductores y vehículos involucrados en viajes transfronterizos estarán sujetos a los altos estándares comunes establecidos en el Acuerdo, que son específicos del sector del transporte por carretera. Estos incluyen, en particular, las condiciones laborales de los conductores, su nivel de cualificación profesional, los requisitos técnicos de los vehículos y las condiciones mínimas para que las empresas transportistas obtengan una licencia. Las disposiciones sociales y de competencia leal que se aplican a todo el Acuerdo también se aplicarán al sector del transporte por carretera.

¿Existen disposiciones especiales para garantizar que el transporte de mercancías por carretera entre Irlanda y el resto de la UE pueda continuar?

El Acuerdo permite todos los derechos de tránsito. Esto significa que las empresas transportistas de la UE pueden cruzar Gran Bretaña para llegar a la UE u otros terceros países desde Irlanda (el llamado «puente terrestre»). Del mismo modo, los operadores del Reino Unido pueden transitar por el territorio de la UE para llegar a otras partes del Reino Unido (por ejemplo, Irlanda del Norte) o terceros países. Estas disposiciones permitirán la continuación de los vínculos logísticos entre Irlanda y el resto de la UE a través del Reino Unido. Las empresas irlandesas podrán seguir utilizando estas rutas comerciales, a menos que decidan utilizar rutas directas al resto de la UE por mar. Las empresas transportistas con sede en Irlanda y en Irlanda del Norte también podrán realizar dos operaciones de cabotaje en el territorio del otro.

Divulgación: Club Autoescuela

Proyecto CARE (93/704/EC), Base de datos comunitaria de siniestros de tráfico, donde centralizar las cuentas individuales de cada país.


La base de datos facilita la identificación y cuantificación de problemas de seguridad en carreteras, la evaluación de la eficiencia de las medidas implementadas en materia de carreteras, la determinación de la relevancia de las acciones en marcha y el intercambio de experiencias.

El último estudio disponible indica que en 2016 en la UE el 54% de los siniestros mortales ocurrieron en carreteras convencionales, mientras tan solo 8% se registraron en autopistas. A su vez, se notificaron 38% víctimas mortales en las vías urbanas.

El análisis de las condiciones meteorológicas destaca que 71% de los siniestros de tráfico ocurrieron en condiciones climáticas secas, mientras que tan solo 9% con lluvia y 1% con viento.

El 47% de los siniestros afectaron a pasajeros de coche y taxi, 3% a motoristas, 14% a motocicletas, 8% a bicicletas, y 22% a peatones.

En España, mientras que en 2007 los siniestros mortales por millón de habitantes rozaron la media europea, en 2016 la tendencia fue inferior frente a la media de los países miembros de la UE. De manera general, el número de víctimas mortales bajó un 53% entre 2007 y 2016, aunque el total de accidentes subió ligeramente, un 2%. Más del 70% de los accidentes mortales sucedieron fuera de zonas urbanas, especialmente en carreteras convencionales (no autopistas) para viajes en coche y/o taxi. En las zonas urbanas los peatones fueron los más afectados.

El grupo de riesgo principal es el comprendido entre 25 y 49 años en España. Aunque las víctimas mortales tendieron a bajar prácticamente en todos los modos de transporte, cabe señalar que, frente a 2007, 2016 marcó un decrecimiento drástico en los siniestros mortales registrados en coches y taxis y vehículos motorizados.

La Dirección General de Tráfico, DGT, en el informe Tendencias de la movilidad y siniestralidad en vías urbanas presentó las principales tendencias en movilidad y siniestralidad en accidentes de tráfico en el contexto urbano, poniendo especial atención en los denominados usuarios vulnerables (bicicleta, motorista, peatones). Según el estudio, “2,2 millones de personas tendrían previsto comprarse un vehículo de movilidad personal en breve.” Además, “el uso de la bicicleta creció 2 puntos respecto al 2017 y alcanza valores máximos: más de la mitad de los españoles entre 12 y 79 años (50,7%) utilizan la bicicleta con alguna frecuencia. Esta cifra supone que, desde 2009, los usuarios de la bicicleta han aumentado en casi 4,5 millones.

Estos colectivos representan alrededor de 80% de los fallecidos en las vías urbanas. En comparación con los ocupantes de vehículos de turismo, el porcentaje de víctimas en accidentes de tráfico que fallecen es 2,4 veces superior en el caso de los motoristas; 3 veces superior, en el caso de los ciclistas; y 8,7 veces superior, en el caso de los peatones.

El informe sobre la siniestralidad de motocicletas en 2019 de la DGT resume las cifras de la siniestralidad mortal de las motocicletas en 2019, cuando 417 motociclistas fallecieron, es decir, un 24% del total de víctimas mortales en accidentes de tráfico. El 30% de estos accidentes se produjeron en vías urbanas. El 70% fallecieron en vías interurbanas y un 39% se registró durante los fines de semana. La mayoría de los siniestros ocurrieron en carreteras convencionales.

Sin embargo, otro colectivo que se caracteriza por su vulnerabilidad en caso de implicación en accidente es el de las personas mayores de 64 años, cuyo peso en la siniestralidad en vías urbanas se está incrementando en los últimos años, debido al envejecimiento de la población y la creciente movilidad a pie de este grupo.

La tendencia creciente de la micromovilidad, así como las previsiones demográficas de envejecimiento de la población, apuntan hacia un empeoramiento de la siniestralidad en zonas urbanas salvo que se tomen medidas relevantes al respecto. En este sentido, la nueva estrategia de movilidad requiere nuevas reglas de convivencia en las ciudades y prioridades centradas en los usuarios que logren mejorar la seguridad para cada uno de ellos.